miércoles, octubre 16, 2013

INTERLUDE: EXTRIDENCIA



Mi cabeza se mueve acompañando el rol sistemático de las múltiples conversaciones que no producen efecto.



El péndulo muy pronto ha revolucionado el sentido de los objetos, las cortinas siguen alzando vuelo, suenan quebrantos desde los túneles que nadie visitó, mi corazón se agita, suenan ahora improvisaciones coloquiales, se distorsiona la visión. 
La enésima fórmula.

martes, octubre 01, 2013

EN LAS POSTRIMERÍAS DEL IDILIO ¿O DEL RIDÍCULO?


Gotas catastróficas
alientan la incertidumbre de seguir a Andrea
de encontrármela
a ella que no sabe nada
nada de mí, nada de todo esto,
si ni siquiera me ha visto como me sonrojo
como le coqueteo a una foto junto a todos los objetos decadentes
en que ella desaparece cuando se esclarece la madrugada
y yo despierto juntando las manos para rogarle
que siga pendiente, que se quede cruzando otra vez esos jardines de setiembre
que me espere
si yo ando en la holgura del desquicio
o pierdo los estribos por seguir a la manada obtusa.

Es imprescindible que a estas alturas le deba confesar
lo que parece absurdo, pero debería saberlo,
un pobre imbécil volteando la página por ella
sembrando por las tardes trincheras contra los augurios
que jamás estuvieron de mi parte;
sin ser mezquino
me defrauda esta sensación
no cuando la imagino con otro dibujándole en la cara
las mismas intenciones patéticas pero tiernas
que se dicen sin motivo, sólo por contemplación,

sino cuando albergo su tutela, mi cobijo, mi escondite
con su mirada frontal cuando me trata como un anónimo y yo le retrato
en un instante que deja sombra y traspasa la quimera
los escenarios cuadriculares que la tengo resuelta de extremo a extremo
en las visiones y sus pocas palabras que recuerdo de su boca colorida y simétrica
aniquilándome, ¡maldita sea!
Y es que una cosa es cierta
si no me corresponde hasta llegar al final del laberinto
le diré a todos, que esto ha sido más del mismo ridículo.

lunes, septiembre 23, 2013

SINOPSIS (caja negra)


La respuesta del alboroto son las bienvenidas, los gestos, las intenciones que no se consuman, la búsqueda de caminos, los comentarios estúpidos siempre infaltables, la posición de crítica inconmensurable, el ruido que ambienta la afinidad, la mala educación para aparentar dominio y relajación, los nombres rimbombantes que sólo confirman una figura que no expresa, lugares sin ley, el clima primario, la fatalidad para reírnos en la sombría melancolía después de un encadenamiento de amargas derrotas [precedidas de historias represivas] y la recurrente decepción traumática que vuelca al estado contrito de resignación y el albedrío ciudadano al hondo resentimiento. Al igual que los vulgarismos que son la comedia ideal para alborotar a los conservadores que aguardan la vergüenza; el movimiento que siempre es la impresión visual provocadora del ritmo faltante y muy pronto de la despedida; el anuncio próximo de un esquema que no será completo, sino, ambiguo, inconforme, desigual, asimétrico, mediocre, marrón, minimizado, complejo y carente de método porque se impone el cargamontón. Los espacios tendrán prolongadas novedades desde el principio hasta el fin de las ideas, las palabras serán continuas y circulares, el espectáculo fenomenal como algo nunca antes visto. Sin embargo, cómo saber si lo de hoy también estuvo precedido por este mismo prólogo.
Es cierto, sinceramente delicado pero convencional, porque en tanto la expectativa acelera su ansiedad por participar de esos emocionantes programas, las ganas con cada título y título que no cesan en fluir como historia, objetan en una desilusión reiterada, las emociones se secan y las promesas se derivan en una torpe simpleza vacilante, y terminan siendo una creencia rutinaria en que todo no va más allá de un resumen que apenas podemos disfrutar, porque los vacíos de incomprensión y falta de creatividad se hicieron más holgados, el absurdo por elaborar y concentrar hizo decaer a todos los presentes en un bienestar ensombrecido, en la mediocridad humeante para conformarse en las situaciones que son íntimamente nuestras, en algarabías a la mitad, con los trajes formales que han podido civilizarnos, pero que sin embargo, nos tenían atados por el cuello, eclipsando la lucidez que apenas centellaba.

Aplaudir porque ya estamos allí, reír para olvidar quienes somos.
Nunca parecemos los protagonistas, nunca estaremos por encima, los que están protagonizando, asienten preocupación al desplegarse con su menuda capacidad, como lo hace cualquiera. Si el reconocimiento es la fortaleza de quien lo obtiene, entonces ¿porque seguimos anhelando miserias, cuando unos hablan y otros escuchan?
No quiero suponer nada, y no acepto las distancias y las posiciones, me siento más importante aquí, que dirigiéndolo desde allá; oír por debajo es mucho mejor que atenderlo con presencia. No creo en esa superioridad que traspone en circunstancias felices, no las noto, no son evidentes en el plano insignificante.
El sufrimiento es igual en todas partes, y la brevedad es la búsqueda popular, por eso las etapas parecen fragmentos que nunca completan nada.
Todos esperamos la bienvenida, o el comienzo, un intermedio quizá, pero el final muy pronto se hace tan necesario como inmediato. El aliento se acaba, el impulso es una mancuerna elemental que se ejerce por costumbre.  
¿Hacia qué trayectoria seremos plenamente, cuando estamos fuera de tiempo?
Nos concentramos en la felicidad que tarda, no entendemos el recorrido centesimal para intentar descubrir, y existir percibiéndonos sin presiones y sin protagonismos. 

martes, septiembre 17, 2013

FUNCIÓN ACÚSTICA

Y la poesía es un arte efímero,
puramente provisional.
Los genios son otros.
M.U.

Esta facultad de poder percibir la mendicidad de las palabras
las que se someten a que las haga versales
cuando no hay medida, sin medida,
y el mundo intenta sujetarme de un lado,
¡Paranoia!
No quiero pensar en eso
lo siento por llamar a quien no debería
¡Circunferencia!
La patria tiene amor, amor por la ciencia.

Alguna vez le dije a M* unas cuantas obras de mi copiosa mentira,
el antinatural proceso de la torpeza
las manías por ser maniático,
los errores,
los defectos,
las metidas de pata
las riñas sin ser propias
y comprometido en problemas con tal de remediar el sinsabor de la armonía.

El arte de vivir en congoja, espera a voltear en la dirección de la sombra,
vuelve la química, la necedad de opinar sin saber lenguaje,
qué, cómo, a quién, de quién, por qué…
Esas son  d e l e t r e a c i o n e s
pisos falsos de humedad por tímidos ojos
los que han desenvuelto los contornos perfectos que me resigno a saber por alguien.

Tu ciencia no podrá ser la combinación que surta la fantasía de esos polos corrientes…,
las causas infectados de sabiduría podrida.
La proliferación de una sola vitamina hace girar los engranajes de la consciencia
la cual pasa deambulando por las extremas fases de una realidad venida a menos.

Mis intenciones de revolución, son también de homicidio, suicidio, locura y máxime vitalidad;
quiero saber por qué el sendero esconde a Carpentier, Poe, Pessoa, Borges, Kafka
 debajo de cualquier incógnita en el Siglo de las Luces
y en el desmedro de esta mediocre actualidad
y temporales de sobresalto.

Claro, desde luego es percusión
y vibración fue lo de ayer,
gritos a distancia junto a un muro que se extendía por todo el perímetro de la Tierra;
grito y encuentro signos vitales en la oscuridad
pero soy yo mismo aun despotricando.
Finalmente todos estamos en el mismo hoyo.

El centro es el pasado
la superficie es el presente,
el sol ya no tiene motivos para ocultarme,
es por eso que me asombra el contraste de todos los astros en una simplificación boreal,
se desgarran nubes de todas las formas y climas estériles que adormecen la voluntad;
nada es como antes [lo digo risueño y castaño]
no quiero volver a pensar
la cabeza se expande en ultravioleta
química neurótica, introspección y la maldita poesía en función acústica
encaminan la enfermiza persecución, la paranoia…

Ahora camino sigiloso y no temo a nada por no hacer nada,
no deseo calma porque naturalmente soy radical, infeliz, inmaduro para la patética madurez;
la angustia ya es mi sentimiento más fructífero,
no quiero más leña del árbol caído
porque yo soy ahora el árbol caído.

lunes, septiembre 16, 2013

FORMALISMO LITERARIO (Notas varias)


+Una recreación imaginaria también podrá ser una narración.

+En el planteamiento de posibles vanguardias (ficción).

+Creación mimética = figura de esquinas, sentido alegórico. Nada termina en definirse.

+Ocupar ciertos espacios estéticos, la literalización del poeta, parecerse y distorsionarse de sus maestros.

+La respuesta de la estética siempre está en la ficción (nada de rejas).

+Mimetizarse en la naturaleza.

+Cómo escribir una palabra ante la tradición literaria.

miércoles, agosto 28, 2013

TRÍPTICO DE BIENVENIDA


TRÍPTICO DE BIENVENIDA
CUANDO LA NOCHE PARECÍA TREPIDAR

***Cinética del Claroscuro***

Te aclama la naturaleza,
¿Por qué, quién eres?
Te reclama la naturaleza,
porque significarás alguien,
alguien esperando ese significado de ti.

El mundo se encoge en este momento,
se encoge para ti;
porque nada está perdido
porque si levanto la voz como los terrales,
y soy el agitador absurdo de nacimiento
 despertaré de un sobresalto
 a los encargados de dominar el sentido del hombre.

Nada se acaba,
todo retorna,
vuelve al principio,
y termina en la noche,
en la oscuridad absoluta
cuando sientes vació y aparece una luz sobrenatural.

SANGRE DE INMORTALIDAD (LA V DIMENSIÓN DEL CÁLIZ)


Una mano sangrienta, brota de una copa dorada. 
De cada dedo germina un santo persignándose a la primera luz. Animales silvestres beben de la copa la vitalidad, para ser inmortales en su condición. La devoción del ritual es fiel al hombre extinguido, a las cualidades domesticas que se abren paso en el campo maestro de la Trinidad.
Canto de los cielos, una nueva gloria engrandece la pacificación desde el núcleo hasta las estrellas. Pedro, el pupilo sesgado por la mano, brinda esperanza con retoños angelicales suspendidos en toda la gloria que sigue utilizando al mundo como su purgatorio. La sangre fluye como maná, es la mano de Cristo, del Cristo Salvador, que ha muerto por nosotros y nos da el cáliz de la esencia inmortal, cuando la escritura finalmente termine por cumplirse.
Cantos, cantos, un paraíso bello, un amanecer sin lamentos. Estamos guarnecidos por la ley divina en una dimensión de oro y prosperidad. Tierra nueva, sangre inmortal, hijos mansos como los nombrados por Ezequiel, en el claustro esperando por todos, los que vuelan lejanos y los que están tan cerca como almas inocentes sin mácula.

EL ILUSIONISTA SIN TALENTO


Llevo el celular, de la habitación al baño, del baño a la azotea, de la azotea a la cocina, de la cocina a la lavandería, de la lavandería al jardín, del jardín al garaje, del garaje al zaguán, del zaguán nuevamente a la habitación; como si esta manía se convirtiera por necesidad en un círculo vicioso. Lo agarro con mucha fuerza, como si me colgara de la última oportunidad que tengo de seguir ligado a esa ilusión que ha perdido todo sentido.
Es sábado como si fuera viernes y nadie se acuerda de mí, ni por error, salvo las operadoras que no desmayan en ofrecerme sus servicios con su voz coloquial que con mucho pesar termino rechazando, sin embargo yo insisto en hacerme creer que los contratiempos siempre terminan ocurriendo especialmente en estos días, sobre todo pasada la tarde, cuando el ambiente se torna estupendo para pasarla bien. Pero es un engaño que me tiene entretenido, no quiero pensar lo peor, y lo peor es para mí reconocer que no importo más que una simple compañía, que debo aguardar encerrado cuando todos son felices divirtiéndose, mientras las horas me desmoronan en una soledad a ultranza. Que puedo hacer más que intentarlo yo, perder la dignidad una vez más, insistir a ojos cerrados para encontrar las puertas que no se abren por nada, que otras se cierran al instante y que se acaban todas las posibilidades conforme los días me convierten de pies a cabeza, en un ser cada vez más deprimente y patético.
Me levanto creyendo lo contrario, porque necesito seguir viviendo al menos de la rutina, de lo ordinario pero vanidoso que me resulta aparecer inmutable y mostrarme inexpresivo frente a los demás. Pero no soy duro, soy dúctil, pusilánime, y mis píldoras contra la nostalgia son los ritmos frenéticos que hablan de muchas estupideces. Es cierto, quiero perder el sentido y me defraudo en cuestiones prejuiciosas que se oponen a cualquier ética, como avergonzar al que ignora, maldecir al indigente, despreciar a los agitadores populares, satanizar a quien no piensa como yo en este estado de desgracia.

Cuando esto sucede, la vida pasa delante de mí en un sucesivo atropello de extravagancias, gestos, vulgaridades, imprudencias, ridiculeces, torpezas, accidentes, discusiones, bataholas y desgarbada comedia produciendo miserias que siempre estoy dispuesto a padecer alrededor. Convivo y me maltrato con la amargura de ser insignificante para reír, responder, confesar, corresponder educado y mandar al diablo, a todos los que hacen más asfixiante mi vida por ese ángulo del tiempo en que respiro por un agujero, y bebo gotas de quien se acuerda de mí con un acertijo, que dice en código amical: «¿Puedes hacerme un favor?», «gracias amiguito, te ‘pasaste’…», «te llamo para salir…». Sí, es cierto, para salir y seguir esperando esa promesa que jamás se ha cumplido. Porque sin quererlo, soy el perfecto tonto útil, que pone el hombro a las chicas que lloran las peleas con sus novios, el que malgasta su dinero en invitaciones hasta quedar en la  bancarrota, el que todavía cree en los mensajes con poesía y las dedicaciones con detalles que no hagan más que insinuar, cuando lo único que logro, es acomodar la mesa para otro, y quedarme como el sustituto que sigue esperando la llamada que jamás llegará, el día y la hora en que también deseo salir por ahí, disfrutar del fin de semana y querer, aunque no tenga ese talento.

LA JAURÍA DE TODOS LOS SUEÑOS


Es extraño, la noche anterior soñé que una jauría me cerraba el paso antes de llegar a casa, aullaban quebrantando el sosiego y su ladrido era tan voraz, que me encogí como un niño y me quede inmóvil esperando el peor desenlace.

Al día siguiente, cuando llegaba del trabajo, una jauría dispersa a ambos lados de la pista, parecía desafiante a la mínima instigación; algunos de ellos jaloneaban desperdicios de carne descompuesta con la bravura que sólo recuerdo haberla visto, en esos canes rabiosos que deambulan jadeando cerca al basural, en medio de un sol abrasador.

He podido pasar, como siempre cabizbajo, sumiso, atento en todo el radio de mi sombra, sobrellevando la tensión acumulada de muchos traumas.

Hoy en la tarde, cuando me descubrí el rostro humedecido por tanto temer entre mis temores, estaba sentado en uno de los escalones que sube hasta mi habitación, sufriendo porque nadie escuchaba mis lamentos y porque la soledad de la casa, era tan tormentosa como aquellos ladridos que me perseguían por todo el arenal posterior a la chacra, antes de llegar a ese lugar donde mi padre me esperaba y conservaba imperturbable su fe en mí, socavando sus inagotables esfuerzos por salir al frente de las dificultades y las maldiciones, exponiéndose debajo del gigantesco sol que arde, jugando a vivir o morir rodeado de jaurías que esperaban su precipitada caída desde el andamio.

No obstante, yo sin hacer presencia y él todavía esperando.

Al día siguiente todo ha sido tan normal y sin contratiempos, un sol sin efectos, las calles sin peligros —casi sin naturaleza—, y yo dándole un fuerte abrazo a mi padre.

martes, agosto 06, 2013

Interlude: FELICIDAD BAJO PALABRA


Que será de ti…, ya ni el sol del parque, ni el frió de junio arremolinado de hojarasca, ni tibio siquiera para presumir fingiendo. 
Todo se desvanece con el tiempo y la distancia. 
Se ha cumplido un año con sus efectos, en el anonimato más crudo.
Ver a la luna en su forma extasiada, me ha descubierto renovado.
Que será de ti…, ahora que puedo ver y sentir sin el menor cuidado a recordar.

viernes, agosto 02, 2013

FUNDAMENTOS DE UN HOMBRE MUERTO


Mi consciencia tiene epitafio, año 3K7QW, coincido con las pruebas de extinción en la era de doctrinas oscurantistas propagadas a nivel universal. Todos los métodos por sobrevivir cada cierto tiempo cedieron a una caducidad inmediata cuando el sol apenas relampagueaba entre huracanes adorados por indígenas atroces que deambulaban las ruinas del poco sentido común que todavía ornamentaba las bases atípicas de muros construidos para contrarrestar las epidemias de demencia sensacional a cargo de amnésicos que despilfarraron sin opiniones en contra, las evidencias más lúcidas en un periodo que no lo necesitaba, porque todo ya se había echado a perder, desde que los nuevos nacimientos producidos en la promiscuidad, abrieran la última llaga de la que se deshizo el hombre certero que todo lo intuía a pesar de la niebla grisácea corruptora de sus innumerables pensamientos buenos y malos, del mandato de sacrilegios y alegorías de bandada de bestias atropellando como una avalancha desde el interior de la tierra, la industria del terrorismo y los vicios de drogadicción aprobados por audiencias públicas, cuando el pueblo parecía dominado al unísono por el enfermizo canon de las revoluciones ejemplares que salieron adelante, desmintiendo su propia ficción y alardeando en contra de sus propios defectos la utópica soberanía de un régimen criterioso para cada ámbito del sistema mortal.
Los hombres sin salir airosos, porque eso buscaban, seguían forjando simbología mítica en condiciones de abandono al futuro, de represión al intento de ir hacia adelante, cuando la geología se imponía como el enésimo imán de salvación para toda una raza hipotética que por círculos temporales siempre declinaba a saber con la vida expuesta en intenciones, como se lograba la estabilidad sin daños, imaginando, plasmando.
Pero la locura [sentido privilegiado] con los pies en la cúspide y las manos en el interior de los órganos, seguía en la misma metáfora de siglos horrorizados por muertes y muertos, sangre y putrefacción aumentando el espectáculo de desgracias infinitas que seguían sufriendo con la práctica del nuevo orden mundial (ya descalificado para toda civilización venidera) los fundamentos más convincentes que los hombres han rendido culto como proyección de un ritual en la mesa del vino y en el río estéril de la primera bendición. 

jueves, agosto 01, 2013

ENTRESOMBRAS (Again)

Este  lugar compuesto de misterio y calamidad, está lleno de sombras melancólicas,
este lugar soy yo
lleno de sombras habitándome la vida.
Somos la  moneda de dos caras idénticas,
ensimismado en sombras que me miran,
que nos vemos
que nos tememos
Y que a la vez nos reconfortamos en la gravedad de la interferencia.
¿Quién teme de quién?
¿O nadie teme de nadie?

El dolor  se sobrepone al misterio de la oscuridad
las sombras no saben dónde seguir amedrentando,
y yo no hallo donde iluminarme;
bajo y subo sin dejar de ver mis miedos
 que aún no están abolidos,
la azotea construida sobre las sombras que brotan en la noche de escándalo negro,
en la noche del silencio absoluto,
de la historia que anduvo bajo mis pies sepultados en el concreto.

Este lugar está lleno de sombras
este lugar proviene de mi
mis miedos son este lugar,
este lugar produce raíces del terror,
pero yo soy adulto a imagen y semejanza de ese miedo,
soy el miedo y las sombras,
no temo ni me temen
en la pared bien puedo estar grabado
por lo que soy dentro de este cuerpo entresombras.