miércoles, diciembre 28, 2011

EL LIBRO OCULTO DE LA INCERTIDUMBRE


 Hemisferio A

Intento saber lo que pasa por mi cabeza
cuando las inquietudes se congestionan
en símbolos compuestos por el rastro perceptivo,
y las obligaciones me saturan hasta el límite
en múltiples expresiones temporales y controvertidas
que se van dispersando en trayectorias espontaneas,
 bajo la presión de esa inconformidad permanente,
de ese  pluralismo conceptual,
de cada juicio instantáneo que busca con insistencia la crítica
por modular el sentido, categorizar la existencia,
por conseguir respuestas fundamentales
a cualquier realidad objetiva y materia
 que parece en la inmovilidad
la perenne historia oculta casi ilegible
de un libro anónimo.

Hemisferio B
   
Estamos atiborrados de distintas experiencias
cuando las emociones caracterizan la actitud
en momentos que parecen contrastes sucedáneos,
definiendo una identidad construida por el pensamiento,
con la intención de sobrevivir sin la necesidad corriente
de actuar vacío insinuando en cada situación
un estado lúcido que sólo se limita a ser espectro blanco;
como la pulcritud sin errores que va encantando con armonía;
cuando sin advertir esto podría ser definitivo
porque agradar con eficiencia coloquial en el ritmo vertiginoso
que se ha encausado en agotarlo todo como un proyecto autodestructivo,
crearía en apariencia la capacidad suficiente
de una aplicación tácita para cada ocasión,
sin percatarnos que todavía nos puede debilitar el clima
o el dolor de la humanidad.
Me haría apático esa práctica de perfección
que desde la razón nos seduce como un anhelo,
cual pantalla de remisión que ya no oculta nada
en la arremetida por adecuarse a los términos psicológicos compatibles
de la simplificación en ese espacio flexible de intercambio,
que parece dejar en la incertidumbre
todos aquellos procesos y fortalezas
elementales en otras circunstancias de formación,
cuando las palabras se sometían al cuestionamiento
y la idea general era refutar con criterio
un producto común que ahora está logrando normalizar
pensamientos y acciones, coherencia y absurdo.

lunes, diciembre 26, 2011

POETA CIEGO, ACTO INVERSO

Las caricaturas de los nobles son intransigentes papeles difíciles de obtener en temporadas de baja presión. Tocan las puertas, pasan por debajo si el hospitalario multante de hedonismo adorna la altura hipnótica de su propia realización salvaje, las propuestas indomables versadas por sobre las conjeturas, los colores típicos en la categoría que tiene al extraño sin cuidado, además, el suelo eximido, cargo de conciencia en letras ascendentes dispuestas, indispuestas, contorneadas, flamantes, permeables, lesivas, tónicas, dispersas, cinéticas, sextemas, gestoras, opíparas.
Una señal que camina con las infracciones ordinarias del paso tropical  termina pidiendo tributos en el reverso continuo de las ventas, sobre la papelería húmeda, las manchas aleatorias en la publicidad cero, los cordones obligatorias mutilando el aire disidente.
Nunca seré este pedazo de tierra que los labios en comunión dejaron de besar en el año misterioso, la baja caída del inmueble tiene poder adhesivo que me está filtrando esta consideración irracional, conducta clemente, pacto tácito, firmeza tibia que me tiene conmovido en el exterior de la cavidad ,los correos sueltos brincando las alternativas pudientes. No volverán las casas vacías en el circuito anodino pintado de un solo color, color sangrante de mis propias miradas solares, indicaciones visionales ,dolores sin medida, complicaciones neuronales , temblor, temblor, vida intermitente por la fantasía del libro en las costas, a la orilla de lo que se alucinan los habitantes seculares ,el publico instantáneo , los que están y los que dejaron de permanecer.

viernes, diciembre 09, 2011

Interlude: OBERTURA EN EL ESPEJO


Los caminos que existen
y los que pudieran crearse,
no terminan hasta donde es posible mirar.
Mas allá, donde creemos desconocer,
los límites nos reflejan,
y las cosas brotan de la tierra
cuando las sombras se abren a nuestro paso.
Todo puede vulnerar nuestra vida y la prolongación;
[arriba es  como abajo]
y en el transcurso del infinito la luz destella como al inicio,
porque resulta elemental traspasar las leyes del universo
que permanecen en constante vinculación.

miércoles, noviembre 30, 2011

Causalidad Universal: CONSCIENCIA I

Soy consciente en lo absoluto, por eso todo pesa y causa dolor, el desgarro se hace intensivo a cada momento, y la alegría en esas sobrevivencias de la voluntad es ilimitada humanamente.
Escapo para creer donde las causas son anónimas, para deenfrenarme de sentimientos alternos que son básicos desde antes, para someterme a los entendimientos desinteresados que la gente ha olvidado por recurrencia de la materia que ilumina y hace desaparecer.


Inspirarse por partes distintas para descubrir esas equivocaciones del vacío, que son completas y uniformes, y en las relaciones que se atropellan en mi consciencia que no escapa a nada del mundo físico. Puedo estar pensando en una naturaleza extensa, lejana, ulterior y desafinada en costumbres de otros horizontes, esperando por ser construida desde sus ruinas que son maleables y conocer al mismo tiempo en la velocidad que me dispersa y la fatiga que intenta seducir, las perfectas comodidades oníricas, los errores específicos en el centro de este universo, en el eje de esta consciencia que no cesará mientras no cambie este razonamiento que acompaña mi delirio de la sabiduría que fluye desde ese manantial inagotable que he encontrado en mi soledad saludable.
Un paso más es el tropiezo con los enigmas causales que antes habían estado recónditos, que se sabían por la deducción, por intensificarme en meditaciones.
La modernidad pudo partir de allí, del profundo y de lo etéreo, del microcosmos, o del desprendimiento, de la simplicidad, de la categoría enésima de los perfeccionistas nutridos del espacio; esa serie de todas las noches y de ese respiro de la frescura en los senderos del umbral cuando sentían colores vivos resaltar la sombra que no es la que veo ahora. Bríos de sabiduría desbordante, colisionando con la mistificación etérea, hoy la sentencia oportuna quieta cuando no he cerrado mis ojos a pesar del ritmo nocivo de proyecciones construidas para derrumbarnos, para hacer de la persona el individuo doméstico que ha completado su historia en un momento final y en un momento fatal.
La causalidad es la consumación terminal de la energía expuesta en historias de varios siglos y la variación sustancial a la cual nos tiene acostumbra todo ser que no conocemos pero de los que hemos creído alguna vez su existencia y hemos confiado también enmiendas intimas para la salvación próxima.

lunes, noviembre 21, 2011

ADIVINACIÓN DEL MAL II


Reconozco la maldad
en las formas de cómo proviene,
y las muestras elocuentes cuando se aproximan
asfixiando mi espacio, disminuyéndome de libertad.
Me alejo, tomo distancia
procuro desaparecer sumiso
sin la finalidad conservadora de esconderme;
haciéndome discreto y apático.
Prefiero ser indiferente para no comprender
lo que puede parecerme una insinuación premeditada
consecuente a las relaciones de expresión
que se denominan por el compromiso de admitir,
ironías, mentiras, sarcasmos y prejuicios
en una dimensión influyente que circula alrededor.

Mi camino sigue adelante,
mis pasos no se detienen nunca
mis pensamientos tampoco;
quizá haya sentido que me afecta ignorar
porque requiero mirar por encima de cualquier multitudinario inconveniente,
a quien deseo centralizar en mis fijaciones,
y descubrir donde la conciencia se atenúa
las acciones indebidas que se están fortaleciendo en el anonimato
de los dominios de la oscuridad,
que contradicen  las reflexiones prodigiosas
escritas en el centro de cualquier superficie,
cuando aquellos exaltados de sed
necesitan aspirar al fuego vertiginoso de la autonomía
y el control fuera de sus límites.

Aún con las puertas cerradas de común acuerdo
me parece descansar incondicional,
percibiendo en el laberinto reconstruido
las ideas y propósitos
que la maldad ofrece en el estado sugestivo
por ceder a la extenuación
de la calidad protagonista;
y fascinarse por elucubraciones
que nos hacen poseídos de una sola consigna:
la adivinación del mal.

jueves, octubre 27, 2011

PARADOJA


Cuando recibí en medio de la ingenuidad
distinciones y congratulaciones por los méritos
comprobados en acciones de ejercicio humanitario,
que demostraban la didáctica empírica
en la aplicación de inteligencia emocional,
murmuraba contradiciendo cada comentario
por la sorpresa que me producía recibir ese caudal de júbilo,
mientras los desentendidos comulgaban por sentido común
la emoción extraña que causaba la diferencia de esos títulos incomprendidos.

No habían sido más que efectos preliminares
motivados por la instrucción de un autoritarismo axiomático,
que me apartaba de las distracciones de debilidad
y los ordinarios fracasos que podían hundirme en el desquicio ansioso;
por eso me divertía explorar en el tiempo
la dinámica de exactitud que trascendía para cada elemento,
según su proporción con referencia a la unidad del hombre;
examinaba cada juego y me apasionaba con la competencia,
por eso contemplaba anhelando desde la rustica incomodidad,
las buenas condiciones para un oficio que tenían otros,
los cuales sin embargo me parecían
vulnerables al sentido ocurrente de cualquier análisis.

Comenzaba a imaginar cómo sería después,
cuando la madurez me llegue a alcanzar
y esta fortaleza de inteligencia que poseo,
se entrelace a mi voluntad inquebrantable
para persistir en la rebelión ante el blanco y el negro tradicional,
y a las represiones de este entorno que se acumula de tautologías
y es inflexible en los términos de razonamiento,
aún cuando en los reflejos proyectados de realidad
quede únicamente para contradecir y resistirme
al destino que desde mis manos trato de desvanecer.

No quiero mencionar porque he dejado de creer
en esa esperanza que ahora casi me hace andar a ciegas
buscando los indicios de alegrías y triunfos que llegaron a
reemplazar los temas de precariedad en la simpleza
de un hogar ensombrecido por tribulaciones
y dificultades de intimidad.

Ha sido constante naufragar en la dubitación
sin el apoyo oportuno
ni el interés siquiera fraterno de alguien
para llevar adelante mi progreso intelectual,
por eso esta sensación permanente de estar fuera de lugar
adormeciéndome de obligaciones que no deseo,
porque aunque parezca intoxicarme de bullicio y desilusión
pienso en todo aquello que todavía no alcanzó conformismo,
como el esfuerzo exagerado que me ha tocado resolver
en mi propia persona.

miércoles, octubre 26, 2011

PORQUÉ VUELVES POR AQUÍ


V
Me ha parecido que no tuviera razón
el significado de andar solo a contracorriente,
retomando el dramatismo que me dirige al camino esparcido de hojarasca;
ya en invierno padecí enclaustrado la decadente soledad
por la enfermedad que me produce la nostalgia al aire libre.

I
Si nada encontraré,
¿Por qué sigo insistiendo en provocar la causalidad?,
que me haga esclarecer las emociones
suspendidas en la oculta negación
de los días miserables que me sometieron al sufrimiento.

III
Nada se ha hecho incandescente todavía,
ni la balada siniestra que me ensordecía de tumulto,
ni una sola pieza de los desconocidos
compuesta de simetrías y delirios de persecución
dispuestos a corregir sobre la inexperiencia
para que sea algo más relevante ante los ojos
que me vieron equivocarme y entorpecer
las  dedicaciones románticas
y las intenciones de melancolía que trate de representar
con argumentos de entera humildad.

II
De que me ha servido
recordar en los cojines helados de la habitación sin salida
la posibilidad de iluminar alguna esperanza que jamás llegó.

IV
Esos días enfrentados a la incertidumbre
derrotándome de miedo,
porque no podía aceptar la realidad de ser otro  - el que sería transparente- ,
desistiendo de los detalles que producía en la burbuja
las manías de introspección
y soliloquios intensos, con la consigna
de no ceder hacia el pragmatismo,
esa armonía de no callar cuando todo se había hecho absurdo
después de medianoche
y antes de padecer los síntomas de sabiduría.

sábado, octubre 22, 2011

LOGARITMO


Es implícito que la conciencia se haya tomado de una sola muestra.
Cuando el flujo de actividad cotidiana decae en niveles que afectan cualquier economía, hay una sensación de fragilidad debilitándonos en un sosiego nebuloso el compromiso de ir y venir con la intensidad de crear ese ritmo obligatorio que implica en la industria, la velocidad para construir los deseos que la necesidad esta recreando en las piezas sin movimiento que constantemente están desencajándose de alguna parte siempre inconclusa que nos sumerge en el menester de un sentido logarítmico retenido por casos fortuitos que parecen limitar la capacidad constructiva en las fases de laberintos que nos impiden prolongar la lucidez.
Sin embargo el interés es pusilánime y hay pánico por la incertidumbre de que la normalidad no vuelva a generar las expectativas imprescindibles de los capitales urbanos con el propósito de coexistir  en la diversidad de oferta y en sus categorías de prestigio.
Al flujo lo mantiene la constante instrucción que se reproduce en un estado etéreo que se hace  evidente en la deserción por inducirse a las grandes movilizaciones que en ocasiones opuestas son la batahola desencadenada en el pluralismo enésimo de combinaciones y una serie de manifestaciones sociales exactamente centralistas como si al finalizar la observación se cayera en un abismo o la razón se vea afectada si la actividad tuviera la aprensión de detenerse para dudar un instante hacia arriba.  

PARÉNTESIS: LA SEGUNDA PERSONA

( ... )

***A la distancia ya no habían presunciones ni elocuencias cuando una sociedad entera le tiene rodeada. 
Acaso el público que no conocemos y que se moviliza como tú, esta cegado, y camina por inercia como lo dicen los autores que lo analizan todo y tienen una opinión estructural y erudita sobre el comportamiento de la sociedad. 
Sigue caminando, aquí yo me he quedado con las dudas, he dicho lo que he visto, pero muy bien sé que he fingido en creer y en sentir para apreciar tu esfuerzo dramático, porque nadie te tome en cuenta como lo crees.

En esos juegos del pensamiento puede ser que las videncias sean otras y que haya algún elemento que te dice lo que un espejo solo conserva. ***

miércoles, septiembre 28, 2011

CUARTADA DOMÉSTiCA (relato)


Al salir del local se decidió a preguntar:
- ¿Tiene Skype?
- ¡Sí hay!, está instalado. 
- ¿Abre los domingos?, es que no puedo venir de lunes a viernes, soy madre de familia, sólo puedo venir esos días, ¿Ud. abre la tienda los domingos?
- No amiga, los domingos no abro, sólo es de lunes a sábado, los domingos descansamos.
-¡Ah bueno!, es que como soy madre de familia, tengo que atenderlos y no tengo tiempo. 
- ¡Ah ya!...
No sería tan intrascendente si no fuera porque la clienta es una señora de buena presencia y guapa, de talla considerable, un tono de voz atractivo, que tiene aproximadamente 50 años, es de profesión artista, de origen francés pero que radica en el Perú desde hace ya bastante tiempo, puesto habla muy bien el Idioma Español, parece que tiene residencia permanente con la posibilidad de trabajar porque eventualmente envía hojas de vida a instituciones para que la acepten como maestra, pues se ve que es muy activa y tiene entre esos portafolios que carga consigo, varios proyectos como ese de “Vía Arte” que había ejecutado con los alumnos de una escuela de pintura el último verano, el que llego acoger bastantes niños y adolescentes que pugnaban por matricularse.
No es de estimar entonces que ese breve dialogo haya sido como cualquier otro, porque ya desde muy temprano cuando ella era la primera clienta que estaba haciendo uso del internet se le notaba inquieta y algo abrumada. Su calidez que lucía las veces que le había visto por aquí haciendo los trabajos acostumbrados denotaba esa resolución que las personas mayores suelen preparar para algunas acciones. Puedo creer que ya había indicios para ese desquite, alguna vez yo le comente al dueño de la tienda lo afable que resultaba esa señora cuando trataba con alguien extraño, lo que desde luego no quiere significar otro propósito. Eso seguramente le había dado algunas ideas. Se hizo notorio que ella no podía ser un ama de casa convencional como las de aquí, una madre que vive enteramente para sus hijos, descuida su figura, y que suele abandonar hasta sus aspiraciones y pretensiones individuales. Ya por ser una artista consagrada a su vocación era por sí solo motivo de especial atención y curiosidad. Es conocida la extravagancia e irreverencia con la que los artistas llevan su vida y sus relaciones personales. A mí me agrada esa combinación de rostro de madre y figura jovial que desprende naturalidad, sin ser necesario exagerar con objetos de moda para provocar en los hombres las miradas libidinosas. Sin embargo no todos tienen el mismo juicio al mirar, el dueño de la tienda cede hipnotizado ante cualquier atributo que exprese en sus deseos la aventura para sus bajas intenciones. Sé por él mismo algunas de sus canas al aire cuando trabajaba de chofer, y por las condiciones que su esposa establece cuando se trata de contratar personal para el negocio: ¡Nada de mujeres!, mucho menos jovencitas. Eso debe ser porque lo conoce muy bien.
Está claro que antes que yo llegase a la tienda, hubo algún roce de esmerada atención del dueño hacia ella, como suele acostumbrar con otras personas, lo que le habrá creado algún sobresalto sospechoso que la dejó inquieta, lo que en las mujeres que suelen venir no parece causar ese efecto, o al menos eso creo, pero ella seguramente lo había notado en la forma en que parece una insinuación que busca entablar alguna relación coloquial, lo que usualmente suele buscar este señor. Por eso de la inquietud y de la respuesta que desde luego me pareció abrupta y fuera de lugar. Nadie en su juicio común ventila sin la solicitud de nadie, mucho menos si es extraño, su vida intima y familiar. Ella con su dialogo quiso poner las cosas en el lugar que le corresponde, y no dejar cabida de alguna duda en el aire sobre esa soltería que la gente pueda creer. Porque me pareció bien torpe excusar que no puede venir, cuando nadie da explicaciones sobre su frecuencia a este lugar, y menos argumenta un día martes que no puede venir los días laborables cuando está diciendo que solo tiene tiempo para ella los domingos. Noté fácilmente que carece de esa experiencia habitual de ama de casa, como es costumbre. El que el dueño de la tienda le haya cortado de inmediato después que la señora le haya explicado en síntesis una vida corriente, inventada en un hogar constituido, significa que el respeto todavía importa para esas personas que desean vivir en esa libertad sin importar la edad. Ese señor no puede decir amiga a cualquiera, ella no le estima lo suficiente para dejarse llevar por la aparente comodidad en la que la quiere hacer caer. Los artistas son mucho más sensibles con las percepciones y esmerados en los detalles. Reconozco que la señora estuvo muy bien por lo que consideraba una insinuación que termina degenerando en ligerezas. Su espíritu va más allá de ese tipo de aventuras, yo mismo la he ayudado a estructurar alguna propuesta para que lleve a cabo sus proyectos. Es muy insistente, no se resigna en el bajo perfil, si no resulta por la manera tradicional, se le ocurre dejar el formato y desentenderse de los esquemas para hacerse pública y útil de la forma más directa para las actividades que tanto desea realizar como artista, siempre en la formación de niños y jóvenes.

miércoles, septiembre 21, 2011

ILUMINACIÓN PARA EL UMBRAL


He quedado al descubierto restituido en alguien original,
a quien la gente común puede resolver sin el menor esfuerzo.
Hecho en la proporción intrascendente
causo en cualquiera el olvido inmediato al pestañear,
cuando se interponen esos impactos de belleza sintética
o esa falta de sentido común en la recreación caótica
que parece tener la lógica irreverente de resolver
estas conexiones que giran todo el tiempo
uniendo los sentimientos
al destino que las circunstancias
van construyendo.

Sin nada porque insistir,
abierto a cualquier posibilidad
y expuesto a los juicios morales,
lo que me sucede  es distracción y expectativa
porque no logro inquietar en los sentidos ajenos
debilidades que nos harían traslucir en legitimidad
la condición impermeable
al encantamiento de las ilusiones
en la epidemia técnica que busca por cualquier oferta y método
simplificar la complejidad humana
en un agente operativo.

No se me ocurre la locura
porque ha dejado de ser novedad
entre la anomalía mental conceptuada como habilidades
de característica relativa a esta época.
La lógica a quien le importa,
dialogar sobre un hecho anterior a este instante
parece como desafiar la perspectiva
de un futuro inmediato
normalmente contribuido con desidia.

Es un hastío reflexionar el camino inverso,
fijarse en la realidad de los hechos
para asumir posturas de inflexión
ante la conducta sistemática;
lo que quedó atrás
porque ya se hizo evidente
y decepciono cualquier expectativa,
-¿Quién es el verdadero protagonista?-
estará formando el residuo de nuevas generaciones
y murmullos angustiados
que se esconden lamentando
no poder percibir la identidad indivisible
que también provoca emociones profundas.