domingo, septiembre 12, 2021

EN TEORÍA


Siempre hablando del presente cuando nunca estas aquí,
siempre una actitud distraída cuando las circunstancias exigen resiliencia,
siempre un ritmo pesimista cuando el mundo alrededor arde en optimismo.
Sentirse ansioso se imprime con fuego,
debería ser una pulsación disconforme,
inevitable, después de reproducciones sentimentales,
de tantas promesas para permanecer en trampas de acero
debajo de los que otros creen saber,
en más situaciones de apariencia.
Estúpidas formas inexpresivas para alimentar al anodino.

La envoltura no debería importar.
Contémplame cuando no esté,
lo que digo tiene una dimensión enigmática,
podría ser teoría
un acto verbal
 de enormes consecuencias
aún estando ausente.
No lo estamos para explicar una motivación.
Dime tú, que te ocurre pensar cuando la verdad incomoda,
ésta es la mísera realidad:
Un espejo roto 
palabras de odio cruzando la casa lúgubre
un cuaderno barato escribiéndose
 con las manos destrozadas desde un hondo anonimato.
Siempre hablando bajo,
sin pensar lo que se dice
en un espacio anulado en el que sentimos desprecio
 en sentimientos nocivos,
extraviados recuerdos 
que no son más que anacrónicos.

En teoría, parecemos sombras insinuando acción
relatando impasibles
desafiando el uno contra uno
nada más implícito que caer y levantarse
desaparecer y resurgir
desde el aire, en el piso
de cabeza en el revés
 o con las extremidades adheridas a la tierra.
No vale decir más,
apaga la luz y se borrarán los recuerdos
una prueba contundente se hace noche
una prueba irreal gana sentido
duele imaginarse en monotonía
dos brazos, dos piernas
numeración
biología,
sin posibilidad al voltear la esquina
en cuclillas, excavando para encontrar calor
de seres abyectos
rostros por consecuencias, sombríos,
que no sean, como yo otra vez
el retrato de un cadáver petrificado
despierto, sí,
caminando también, 
y para nada.

jueves, enero 07, 2021

AÑO 2020, TIEMPO DE DESASOSIEGO


¿Ves lo mismo que yo en este momento?
una gran ciudad atenuada por el viento estremecedor de la tarde,
donde todo se agita al unísono,
hasta la ira que dejó la jornada
se condensa en impactantes nubes tóxicas
que pasada la hora punta, se disipan en bajo relieve
sobre el recuerdo pictórico de una campiña
sometida a la crueldad del monstruo urbano.
Siendo esta ciudad un volcán de excesos,
todos nocivos,
es sin oponer resistencia,
una sumatoria de autodestrucción.

Cuando pienso en cada persona,
en esos rostros intermitentes que duele retratarlos
ahora atemorizados, 
agobiados en la necesidad
y distantes del afecto cálido parental,
es cuando siento que mi otro yo se consume para siempre
y abro los ojos para admitir la misma enfermedad crónica,
por los que desafían sin asumir peligros alrededor,
por los que resisten en la calle por unas monedas,
contestándole al sistema todopoderoso
y a los métodos multitudinarios de depuración,
con el resto de fuerza todavía palpitante,
aunque la dignidad del hombre valga el tamaño de un insecto
y la represión tenga ese delirio militar
en toques de queda o estados de emergencia,
nada podrá impedir el desborde social,
romper el cristal del maldito hermetismo,
oponerse cuando las luces se apagan,
darle vueltas al mundo elucubrando revertir todos los golpes
y poder hacer algo mínimo pero grandioso
que nos haga tararear en medio de la pesadilla,
en tanto la impotencia nos embargue en un cuarto lacrado,
los trastornos se vislumbren como el peor caldo de cultivo,
mientras la miseria corroa el último jardín
y las ollas almacenen óxido y telarañas…
Quedará una chispa de fuego vibrando en los corazones,
aunque las entrañas nos devoren con sonidos retorcidos
y el ser humano este reducido a su mínima expresión
y se sienta derrumbado, insular,
con las manos atadas en excesos maniáticos
y esté prohibido el aire puro para él
como todo su pasado ahora ilícito,
ahora su instinto social sometido al fuero de la justicia,
ahogado por la fuerza del omnipotente statu quo.

Es cuando, después de intentar emociones sujetas y deseos sinceros
caemos de rodillas a pedir
la misericordia de una insignificante actividad
un motivo cualquiera para seguir viviendo:
Soñar que despertamos al amanecer
sentimos el agua fresca en el rostro
el viento gélido de la intemperie, 
el pan de cada día en la tienda del vecino,
y la premura al trabajo 
que todo lo hace poseer y todo también lo puede destruir.

miércoles, enero 06, 2021

Interlude: EUTANASIA / PLACEBO


Fue diferente al abrir los ojos, no pude contener la emoción al saber que por fin había llegado el día del luto. Aunque me miren sin saberlo, yo superé cualquier agonía el instante exacto en que se ensombrecieron los rostros que se lamentaban por mí. No se puede vivir con dolor cuando hay afecto alrededor, las cadenas se rompen, lo mejor deja de trascender. No depende de nadie más solo de quien vive entre muros y un día decide cerrar la puerta y anular por completo cualquier vestigio de retorno.
Eutanasia.


No quiero pensar más, necesito ventilar mis recuerdos, aislarme en un lugar que no me exponga a nada, no necesito del aire y sus condiciones, quiero apagar las luces y permanecer boca abajo como alguien que no requiere respirar, no necesita ver, no pretende moverse mientras la claridad se disipa y se impregna todo de un denso sopor sombrío para enmudecer las diatribas interiores, el altavoz de quienes no se soportan. No los quiero en mi cabeza, me debilito rendido en una posada infinita.
Placebo.

domingo, enero 03, 2021

Inmovilidad: LA FÓRMULA DEL AUTODIDACTA

No intentaré asumir por automatismo, no sin antes detenerme un instante a yuxtaponer el qué significa esto, por qué sigo aquí, abriendo y cerrando las cortinas, asumiendo una situación en expectativa de nada, contemplando el traslucir inevitable del flujo gravitacional de gente cayendo sombra por sombra en la única secuencia binaria digitada en un tablero.
A bloquear la causalidad inminente y luego, después de romper la parábola del instinto colectivo, a moverse, respirando en levedad, tentando el no-ruido como si la acción no pudiera ser medida por el tiempo. El sistema erosionado en su ritmo absoluto empezará a debilitarse, errores entorpeciendo el rotativo, engranaje atrofiado, logaritmos sin respuesta, una abertura de súbito hacia lo impredecible.

Cuando el sistema se quiebre, por fin, autonomía, movimiento sin ojos en la oscuridad y nunca más coincidencia.

ES ABSURDO CUANDO NO ESTAS


Una gota hizo desbordar el vaso.
Cuando éramos tú y yo, una misma sombra,
acordamos términos inalcanzables,
aún así era posible compartir afecto sin mencionar palabras,
respirar del mismo espacio nocturno
contemplar el misterio lunar
e imaginar que solíamos ser gigantes solitarios
en la cima del planeta, 
sosteniendo la misma causa 
imitando una postal ante las luces
y riendo de las mismas bobadas.
Ahora que no te veo
intento por todos los medios
buscarte cuando el día se impone.
Quizá estés oculta en el retrovisor,
no intento avanzar más,
sin embargo, te conviertes en un punto distante,
dejas de existir, 
no te alcanzo haga lo que haga, 
tu presencia se convierte en ficción.

La realidad poco me importa,
trato de hacer lo mismo pero sin ti
y es absurdo;
me estoy olvidando de cuestiones básicas
por soñar despierto,
hablar solo cuando nadie me escucha;
resiliencia repito como una última carta,
abstraerme por insufribles caminos directos al vacío,
maneras estúpidas de retratarte
esperando que la medianoche te devuelva de la ausencia,
y al fin, 
con el desdén de saber que sigues aquí,
sin explotar de júbilo o tirarme al piso para recrear una escenita,
estoy dispuesto a salir del escondite,
 bajo tus condiciones. 
No mencionaré otra cosa que te haga desaparecer,
solo será mirar lo que tus ojos alcanzan a descubrir
y sentir las emociones que agitan tu corazón,
me negaré a cualquier hipocresía,
los sentimientos fluirán sin impedimentos.

A veces palabras demás, destruyen,
y los impulsos solo conducen a ser crueles,
aunque el futuro no este escrito con certeza
será imposible no reconocerte tan perfecta como eres,
cuando la tarde me tome desprevenido
y vuelva setiembre
el sol, la felicidad, el campo agreste, 
sin retroceder un minuto
sin acatar razones oscurecidas.

HABITACIÓN SIN SALIDA

Entiendo todo lo que no tratas de decir y ese comportamiento impulsivo sin meditar en la paciencia que existe entre una actividad y otra, sin darte cuenta de las expresiones crueles y las demostraciones sutiles, cuando las veinticuatro horas se consuman con las justas y parecemos dos roedores en un laberinto sin salida, confrontando cada movimiento, buscando qué hacer sin aparentar ansiedad, con las manos que se esconden por no entorpecer, con los ojos aprisionados para no darse cuenta de las cosas que faltan, de los sentimientos efímeros, de los días felices que se empolvan en las fotografías entusiastas de los primeros años, de lo que sentimos y ya no, de lo que tenemos en común en esta habitación decorada con tanto esfuerzo y amor y que tiene un gran valor sentimental ahora que es temerario salir de casa, mantener una distancia vital con el mundo que nos rodea; con esto de encontrar a través de las paredes, recuerdos, imágenes intermitentes de una tarde cualquiera frente al océano, por el fresco primaveral de la campiña o en ese primer viaje de diálogos eternos, sombras dilatadas de dos seres incansables, andando por senderos que sin duda forman parte de nuestra historia juntos, solidarizándonos como siempre con esta condena solitaria que aguardamos en extramuros e intramuros y que algunos conocemos muy bien. 

ONE HEADLIGHT


El triángulo en perspectiva se minimiza, 
mi conciencia se torna omnipresente,
creo saber algo indefinido a través de lo que no puedo observar,
mil cosas en simultáneo interconectadas emplazando mi atención,
no sé si estoy despierto elucubrando qué hacer
o viviendo un sueño eterno de mi juventud.

Todos los momentos que intento existencia
son empañados sueños atemporales.
No puedo decaer o despejarme si así lo quisiera
el espejismo de esta ciudad es un viaje en retrospectiva
me enfrenta a esta arritmia que siento
por este pensar de raíces extendidas
circuitos sombríos que a veces resplandecen
en la distribución de la sangre. 
Es inevitable ceder al juego mental,
la fugacidad con que transcurren actividades y procesos
por muchedumbres extrañas dispuestas al mecanismo monótono,
aquellos que nunca más veré, 
aunque logren replicarse hasta la paranoia 
en una y otra secuencia onírica 
donde permanezco en todas mis facultades, 
como un golpe de viento 
de pronto desenfrenado por conseguir 
una instantánea en piso nulo
que se sienta como escapar por un túnel,
no dejarse absorber en el denso terror crónico
que succiona y debilita a brevedad
cada intento por sacudirse
del sosiego infiltrado, 
cuando la tarde se reduce a melancolía
y las sombras emanan desde los rincones.

Las expresiones me desconciertan,
sé que esto no existe más que en mis recuerdos
es una narración vertiginosa y a veces atenuada,
insistente a mostrarme detalles,
insignificancias impregnadas que nadie otorga importancia.

Quiero vivir y es de pronto el sueño más genuino 
no existe más que el exterior visto por un prisma,
subir con el índice 
bajar con ánimo decaído 
ceder a descansar como acto de presencia, 
convencerme que tengo fatiga,
transpiración gélida por nerviosismo. 
El clima me somete como a cualquiera
y alejarse del lugar y momento entrelazado como una cruz
es un acto disidente como muestra de virtud.

Cada momento recurrente a vivir
es un espectáculo sinóptico
encriptado de cifras y comportamientos suspicaces,
me dilucida a creer que todo no es más que imaginario
en una línea de algoritmos constantes.
Cada progreso de mi andadura
es un registro mortecino de sueños encadenados a sentimientos profundos...

miércoles, diciembre 30, 2020

METRONOM


El ritmo puede parecer inalterable,
uno es ninguno
y muchos pronto desaparecerán
a espacios dedicados al vicio anticuado;
el lugar se adormece con la desocupación,
gestos vulgares reemplazan a entusiastas siempre dispuestos a la cortesía,
los diálogos agonizan 
un tonto tropieza,
alguien se apresura a levantarlo con una mano 
y con la otra, le hurta un objeto sin la menor sospecha.
Es lo que somos con una venda como método de negación,
Dios se apaga,
y se gestionan intermediarios
que se hacen pasar por misioneros del juego.

La tranquilidad se hace tensa,
mientras arriba todo aparenta esfuerzo y hasta conmueve,
abajo, en el sistema real del más fuerte
oculta es la saturación que provoca asco,
hechos cuestionables normalizados
evidencia de doble personalidad
y precio por roles en el archivo secreto,
deseos inclasificables directos al vacío de la ley,
a costa de honorarios vitalicios 
y roedores sofisticados.

La innovación aplasta
y en medio de las confusiones rítmicas y los atropellos lingüísticos,
el artificio de la adoración 
evidencia desperfectos ante los inútiles asombrados.

Hablar bien es como insinuarse,
el producto es un entendimiento sin palabras:
Millones, maquinaria, patrocinadores…, 
polemizar nunca deja de ser rentable,
llevarte al extremo de la inquietud
encumbrarte al populismo,
comprometiendote a asentir,
inducirte a la rebeldía,
persuadir tu decepción,
dinamitar cuando no existen argumentos,
adormecerse con melodramas,
confinarte a conciliar censura,
alimentando gratis al monstruo,
y acabar, sustituible una vez más,
proletario sin darte cuenta
de las artimañas 
y el jaque-mate
al peón acorralado
por los mismos misioneros del juego.

No podrás reírte 
si antes,
las gotas de sudor no derritan tu cara;
la felicidad no llega servida en porcelana
antes abra que estremecerse
sabiendo que el ritmo jamás se altera
que uno es ninguno
y muchos, pronto, muy pronto,
desaparecerán.
Mañana en primera plana:
¡El país de sombras está en la anarquía!
Ciudadano convertido en zombi 
la historia se distorsiona con el paso de la ignorancia,
los rezagos de caudillos reformadores 
aún alucinan sumisión en masa,
la pólvora todavía es su gran invento,
su carreta ahora está digitalizada,
tienen una liebre enjuta dentro del sombrero empolvado
lista para horrorizarte 
y también,
para provocar tu indignación.

QUÉ SERÁ DE TÍ

Imaginarme cómo debes estar, devastada, con tu piel desbordada en esas cuatro paredes, con el rostro imperfecto del mediodía dado a la evidencia, consiguiendo dar unos pasos después de una dolorosa rehabilitación, tomando de aquí de allí algo que comer para saciar el ducto de palabras insensatas que oíste. Imaginarme cómo debes estar, esperando a que en tu ventana se pose el sol como por arte de magia, se renueve el sudor de tu nariz, de tus pómulos y se desintegre el desayuno en partículas que atreviesen tu vientre. 
Estarás bebiendo café y comprando comida chatarra asumiendo que estas volviéndote loca, en el abandono que debes estar postrada, lo siento, un rincón para debilitarse y perder el aliento, frustrarse en el desquicio absoluto de las últimas ilusiones, ¡por Dios!, cómo debes estar, resignada, respirando en medio de una vida que no tiene más sentido, intentando ahogarte con excesos y elementos contundentes alrededor, como acercándose más a tus manos que tiemblan y tu cuerpo transpirando frío. Yo aquí sin saber algo siquiera de tu paradero una vez más, sin embargo las últimas horas alguien timbro a mi teléfono, no lo oí o quizá no tuve ni la más mínima de intención de saber y de contestar, ¿para qué lo haría?, volver nuevamente al dilema, ir en contra de lo que siento ahora, sería la mayor estupidez, no necesito fingir, intentar sin voluntad algo que se arruinó por sí mismo, como el orden correlativo de hechos inevitables. 
Después de la estocada final no me resta más que auto culparme, enfrentar la verdad de haberme convertido en el peor hombre sobre la tierra, abra que decirlo así, lo otro es cobardía, lo mejor siempre es admitir aunque nunca se me pasará por la mente, como medida desesperada, gritar auxilio sin tener el último suspiro de dignidad, más por alguien como yo, una mierda en el sentido absoluto de esa palabra, buscar auxilio imposible, si lo haces es porque necesitas salvarte únicamente del olvido y la indiferencia a la mañana siguiente.
Lo entiendo todo al detalle, jamás volveré a ser iluso.
Imaginarme cómo debes estar, acongojada o tal vez al fin sin sentimientos y negándote a cualquier afecto, el mío como cualquiera. Cómo estarás, si me diste migajas y me golpeabas en el alma, te burlaste cuando no había mi rostro junto al tuyo y pisoteabas cada palabra que te mencioné, cada demostración de mi amor, no sabías cómo me costaba llegar a tus citas que eran como un ultimátum, acomodarme a tus horarios absurdos, lo hacía porque mi oxigeno era tu nombre y las expectativas de soñar un momento a tu lado me hacían muy feliz. La vida que me tocó ya era un enorme muro gris. Cómo debes estar, arrinconada por tus propios miedos, tus desconfianzas ridículas a un paso de la locura y con tus llamadas secretas como terminales en la clínica mortal. Cómo debes estar, ojala que aun estés a salvo de ti misma y meditando en las pérdidas, haciendo un esfuerzo mental por determinar en retrospectiva qué fue lo que hiciste mal, dejar la puerta abierta sin intenciones nobles. Cómo debes estar, cabizbaja o como una mujer que entretiene más de la cuenta, con nombre propio, tomando de aquí y de allá, un hombro, un abrigo, un lugar para descansar, luces bajas, anonimato, dejarse a las propuestas, pura conveniencia, ¡culpable carajo! y sin cargo de conciencia, feliz cuando nadie te ve, satisfecha cuando nadie lo nota. Cómo debes estar, en tu casa descansando de tanto mentir, de engaños intencionales y con las máscaras que utilizaste para cada ocasión, tiradas en el suelo, en el baño en tu maldita ventana.
En la calle nadie podía reconocerte, si eras feliz una mañana, yo nunca lo sabía, fingías cualquier reacción a la mínima oportunidad, lloraste fuera de mi hombro y reíste cuando había que soltar las manos. Besarte tantos meses sin obtener respuesta, me dejaba inerme, hecho de alegorías. Solo querías huir pronto, como si tuviera que ir tras tuyo, jugar a atraparte en medio de la vorágine de personas y situaciones incómodas, ocultando el rostro, las manos, el cabello, la mirada, tu cuerpo entero en el anonimato que te hacia libre y controversial. 
Cómo estarás, agitada de tanto correr y de llamar insistentemente porque simplemente se te antojaba tener alguien al lado, sin mencionar palabra, sin expresiones de placer o disgusto. Cómo debes estar, llorando incesantemente con tu puño en el pecho y las pastillas oportunas cerca a tu velador. 
No sé de esta certeza al imaginarte devastada, creo más bien en un nuevo chantaje interpretado para que te amen de cerca, pendientes las veinticuatro horas.
Trate de comprenderte, se hizo mi especialidad contigo, pero ha sido muy tarde para quedarme sosegado y tú me digas que sí. 
Ahora que el mundo para mí es otro, tú, mi belleza singular, serás una mujer ¿afligida o feliz?, indefinida como siempre o aspirante a la sinceridad cuando todo anda muy quieto, sin sobresaltos y las cosas están bajo control como tú muy bien lo deseas, quizá traslucida por el desamor y aliviada más tarde con lágrimas negras para que rueden visibles, notorias, y socaven la impresión de dolor en el rostro. 
Cómo estarás cuando el día se convierta en noche y tú ya no seas ideal, ¿seguirás todavía de pie, erguida?, esperando por la iniciativa de alguien o desmayada en el piso con el celular hecho trizas, sin línea de escape, destruido por ti, los perros ladrando por tu arrebato o aliviada con la llamada de algún ingenuo que todavía cree o no se enteró que tienes un nombre bajo la manga, el que sabe dónde y cómo encontrarte, te levanta, vive entre tus sábanas y vivirá cuanto sea necesario fingir que ese de tu misma naturaleza que nunca se fue y que adoras y al cual engañas del mismo modo, a pesar de todo, te ama, con el índice de mentiras y el papel melodramático que sueles representar muy bien. 
Podré dar fe de tu enorme capacidad para ilusionar, utilizar imbéciles como un plan ya premeditado y, finalmente hacerte sentir un ser vacío, un sujeto patético que siempre será la segunda opción.

martes, diciembre 29, 2020

Interlude: Right Now

No hay medida para trazar en paralelo
pensamientos a la velocidad de la luz
reflexiones como el desplazamiento continental,
las acciones son una necesidad inmediata;
pensar un momento después 
desintegra el centro del universo.
La inmediatez logra el absoluto
como el medicamento que alivia y pospone.
En seguida
a nadie le importará hacerse preguntas,
el tiempo en forma de abanico
responderá desde un tubo de ensayo, 
explicaciones infiltradas,
argumentos inválidos convertidos a coherentes,
retroalimentación con nuevos sentidos 
renovada lógica,
enumeración para el caos
y variables inadvertidas rehaciendo lo inservible.

PUNTO EQUIDISTANTE


Cuando la competencia rueda como diversión,
no tengo actitud para demostrar
solo carta blanca
 y condescendencia.

Mi diagnóstico es un defecto empático
del cual me resisto a proyectar,
una historia renuente, 
poco útil si se trata de ser infalible
y que me tiene doblado en circunstancias 
propensas al encadenamiento de torpezas;
cuando ansioso
soy el punto equidistante
de manías pusilánimes 
que relucen frivolidades típicas
a la hora de respirar en el mismo espacio,
con puntos de vista en minúsculas,
formas redondeadas 
imposiciones sutiles
y mentiras absurdas,
para entender cosas y aceptar nimiedades.

Haciéndome blando
deletreo, pausa y acomodo lógica,
la idea plástica es capturar
oídos de desconocidos
bajo un narcótico de detalles,
símbolos inquisitivos, 
atribuyendo un valor sin fondo
viniendo de lo más alto,
emergiendo desde la incógnita,
tanto del que nadie pueda levantarse.
Solo me dejo llevar
y voy llevando 
hasta que el discernir vulnere cualquier materia
y las risas se convierten en burla,
de la masa,
y el elogio sea la primera reacción individual,
como un gran golpe en ambas facciones
que haga conmocionarse 
y también ocasione retornar a sus trece.


FREEDOM


Recordaré como efecto placebo
el alivio de sentirme libre,
con posibilidad de ir y de venir
de llorar, de gritar,
un hecho absurdo 
una decisión impulsiva
a varios kilómetros del afecto y del rencor,
con esta visibilidad traspasando cualquier barrera,
tenderme a la aventura bajo el sol
sin escondites en el tumulto de hombres
en el anonimato de ser uno más sin identidad,
cuando el cuerpo ha dejado de padecer arrebato,
cuando al fin asiente sobre mis pasos de ayer
y trasgreda el resultado acústico
de un día multiplicado por cientos,
de la misma manera que nunca lo pude pensar
de la misma forma que jamás alguien lo pudo contener,
explicándose por momentos,
el por qué 
si se supone razonable fuera de la burbuja cotidiana
cuando la ciudad duerme
y la vorágine luce suspendida como un motor apagado.
Dejaré para siempre extender una bienvenida
levantar la mano como señal de confinamiento,
negarme a ser el imbécil que arrastra también
la mentada hipocresía de diálogos y censuras
de hacer y deshacer 
para decaer tan fácil
desanimarme muy pronto,
golpear mi cabeza
y aceptar que todo lo desconoceré al instante,
cuando mis ojos apenas se abran
y sea esto lo único real,
la vida en estado perpetuo al trabajo,
el resto, 
ilusiones de dimitir,
tomar distancia en una habitación de pánico,
perder las razones en tentativas,
en la circunstancia última para cambiar aún con los años
todavía intoxicado de monotonía 
entre las luces bajas,
sobre el asfalto endurecido con mugre,
donde siquiera es posible deletrear unas palabras, 
sin detenerse para acumular aire
e ir sin meditar en las consecuencias 
por aquí, por allá,
mandando todo al carajo
así las sensaciones de angustia comiencen a contar,
como el dolor de haber sido objeto,
la sensación de cometer un crimen,
de padecer abandono a la intemperie,
y la pérdida irreparable 
de esa indistinta forma de vivir,
implícita en el acta 
de nacido vivo.

viernes, octubre 16, 2020

PUESTO EN EVIDENCIA

La luz en mi rostro como si estuviera oculto.
Esto parece ser una imitación,
no irrita imaginar,
es tácito el punto de vista
como una pintura emitiendo interpretaciones
ante un clima seco, 
y donde solo hay luz sesgada, 
luz temerosa
rindiéndose a cualquier entendimiento,
el clima no se manifiesta,
la naturaleza no se sintetiza…

Está puesto en marcha un escenario
que nada afecta y conlleva misterio,
si llega a suceder algo
especulando una gran irrupción
las consecuencias serán evidentes desde una lógica habitual
aunque no corresponda percibir de tal forma
aunque no sirva precisar explicaciones abstractas.

Se altera el drama estético,
un movimiento aterrador,
la enésima proliferación del final,
angustias retorcidas que tanto nos obligan a decaer
en situaciones bajo censura. 
Asentir que todo va estupendo,
región misteriosa,
un invento de entorno insensible,
luz justificada de radiación y agresividad,
sombras constantes por debajo de una vida sólida,
estancada,
esa que no deja representar para mi
atributos de autocontrol inexpresivo
por una vía distinta,
idealismo de mi paranoia en reposo,
en condición de ansiedad ambulante, 
desentrañando piezas absurdas,
el reflector directo a las evidencias 
un rostro desconcertado por el encanto de utopías…

viernes, septiembre 11, 2020

IMPULSO POPULAR

La pelota es extraña, ya no rueda, ahora escapa de las manos, se va hasta el pasado. 
Me siento un manojo de nervios, por lo tanto, he visto por conveniente acelerar en cada instante conseguido, lavarme las manos en un intervalo de 5 minutos, precipitar marcadores al ritmo de mi ansiedad, girar cuantas veces sea necesario en sentido antihorario, dejar de percibir el estridente agudo y decir que ¡no! Esta vez ¡no!, será a mi manera, como el simbólico número 5 de niño, como el absurdo al envolver y desenvolver, como forzar el día anodino y comentar una pregunta estúpida que espera siempre una explicación inteligente.
Estoy memorizando el conteo factorial para terminar con dos palabras que juntas signifiquen insistencia. Seis en forma de nueve, "v" en forma de cono, mi surrealista von a venie en el trecho lógico. 
Resuelto el trama, con manos de inocencia y maldad, el sello final para contradecir cualquier impulso popular.

lunes, septiembre 07, 2020

CIENCIA OBJETIVA: NOCIONES & CRITERIOS


Toda una vida alternando piezas,
pensando para descubrir las nociones,
entendiendo en el lugar del otro
una elemental secuencia de criterios a considerar,
diversas fórmulas vinculadas a mis emociones.

Enormes días cargados de fatiga,
olvidándome de mí
olvidándome de todos,
divagando en no sé qué,
perdiendo el tiempo en trazos sobre la tierra
que no merecen explicación,
para alegrarme por un producto estético y funcional
reducido a un componente obsoleto que ahora luce como parte del concreto.

Larga data en perspectiva del devenir,
de destreza autosuficiente,
para despejar de mí 
todo intento de desidia,
e ideas estúpidas que me hagan cerrar los ojos.

Recorrer a la inversa
y atender el introspectivo entretenimiento
imaginario,
ver a la gente como pierde las ganas
y se abandonan a la maduración de defectos.

No existe más intensidad,
la elocuencia por cada acto es cosa mutilada.
Ahora puedo entender el cruzarse de brazos,
la vida conforme al orden habitual,
el hombre saciado de su único fin, el trabajo,
sin más que dar,
sin más que le mueva un pelo de sabio o de tonto,
aceptando siempre lo que ve y es real,
haciendo de su vida un círculo más pequeño cada día.

Ilustración: Michael Morgenstern

ESE MISMO REFLEJO


Mucho tiempo después todo sigue por su mismo curso, 
la mirada olvidada todavía no descansa,
me mira y luego no lo hace, 
es que desea de todo corazón pero algo se interpone y cambiamos de opinión,
¿cómo se hace? 
¿Cómo volvemos atrás?
¿Cómo nos retiramos y somos otros, los idénticos? 
Las palabras se las llevó el viento
pero la gente permanece inmóvil, 
conmovida en sus sensaciones de poder minúsculo. 

Recuerdo el manojo de ilusiones desbaratándose al unísono,
el tiempo transcurriendo sin nada por hacer,
corriendo tras algo que dejó de tener sentido
y los procesos, reducidos en nimiedades,
cosas de niños,
en estúpidos asuntos de adultos…

miércoles, septiembre 02, 2020

ORDENAR LAS CONSECUENCIAS / IMAGINARIO PLATÓNICO

Corre donde puedas
y gana sin mostrar ninguna expresión,
todo pasa y nada resta
las condiciones si cuentan,
pero el resultado por ahora
es una luz que alucina
pero no profundiza...

De tanto esperar
o vivir el momento deseado
estamos siendo presa del tiempo y la ansiedad...

Había querido actuar de distintas maneras
como si supiera lo que haría
como si el significado fuera el más importante
y la mirada del tiempo se abriera ante mis ojos
para mostrarme tal como soy...


ORDENAR LAS CONSECUENCIAS


El tiempo persiste en hacernos olvidar todo a su paso,
dinámica es lo que hacemos,
perfección es lo intentamos evocar.
Todavía hay hombres despiertos
pensando lo increíble 
ante quien entiende el silencio de explicar,
inquietudes que jamás se desmoronan al dormir.

Cuantos deseos convirtiéndose en átomos,
un universo que nos escucha y asimila
y nos retrata a años luz,
cómo creerlo mientras abunda la sabiduría de desconocer
y se desacredita la certeza de crear.

Los momentos que se hicieron por insistencia cotidiana
y los mejores intentos por vivir, 
los que pasaron,
los que transcurren ahora mismo,
las cosas a cambio de desocupación
y los hechos que están por consumarse
siguen vigentes en la memoria,
y en la biografía de alguien que tuvo necesidad 
de tener al menos recuerdos del cual presumir.
No diré nada de lo minúsculo,
no diré nada de los detalles,
me alegría es simplemente apreciar,
mi felicidad es sentir la felicidad que exponen otros
aunque sea esto una muestra ridícula
pero suficientemente humana.


IMAGINARIO PLATÓNICO


Nada se cicatriza del todo,
el dolor permanece a pesar de la cura,
el alma desaparece cuando olvidamos,
en la ausencia se cierran puertas y se impone la distancia,
se completa un círculo y quedamos fuera;
entendimiento a bajar los brazos,
ignorancia de reconocer nuestra procedencia.

Nada se cicatriza del todo,
un gran túnel de comunicaciones vacías,
de momentos que nadie se atreve a mencionar,
deseos de una noche,
despedidas en la madrugada,
un juicio para enorgullecerse entre las risas
e instantes frenéticos sin punto de descanso,
esfuerzos por mostrar algo de brillo
anhelos que duraron el trance de una mirada perdida.

Espacios comunes para prometer, 
para enterarse de vínculos e inútiles destrezas,
sillas donde el placer ingenuo de las grandes palabras 
se originan bajo los efectos adictivos del hombre adulto,  
una gran mesa dispuesta a las estupideces insanas
para celebrar el hazmerreír de horas muertas
en seres que se autodefinen vivos,
un oscuro jardín naturalmente propenso 
al relato ocurrente de más mentiras,
un sólido plato para la digestión de animales tiernos,
una gran casa para jugar a esconderse entresombras,
sentimientos que nunca pasaron del imaginario platónico.