sábado, mayo 12, 2012

ARTEFACTOS DE LA ANTIGÜEDAD / UNA TRIPULACIÓN ANÓNIMA



Cuantas veces una cúpula sideral
sobresaliente desde cualquier fenómeno inexplicable
reveló su excentricidad técnica
como un deseo presuntuoso
que levitaba incandescente atravesando lo ordinario,
y adecuándose en una cúspide, con el propósito de realizar lo inverosímil
y aparecerse como una fracción extraterrestre
dispuesta a girar como ejemplo curioso de extrañeza
en el centro de la fascinación,
como se registró en los textos apostólicos,
utilizando metáforas consumadas de alegorías y retratos literarios
en el que se resaltaban las cualidades asombrosas
que la imaginación apenas si podía asimilar por la precariedad de todo.

En las noches enigmáticas conmocionados en la espesura
se suspendían plenamente absurdos maravillosos,
definitivamente utópicos alrededor,
que no podían interceder desde nuestra insignificancia,
sino desde el extremo del infinito que es la altura de otros,
en el rastro de una dimensión hipotética probablemente superior
que ha logrado desde aquella semejante invención
traspasar la lógica e irrefutables explicaciones científicas
para instaurar una forma de vida
compuesta por códigos, simbología y elementos
-arriba es como abajo-
en representaciones culturales y espirituales
que evidentemente permanecen enraizadas
desde las primeras civilizaciones hasta ahora.

Mantenemos esa premisa estructural
en la constitución material de cada proyecto
apoyado visualmente desde cualquier ángulo
para el concepto progresivo
de una herencia indivisible con lo sobrenatural;
porque la gran posibilidad que nos aguarda distantemente
es el diseño de una abstracción alucinante
por la única conciencia absoluta que merodea en sigilo
y a la vez es el estruendo grandioso
que la gran transformación del futuro oculta,
como esa honda sabiduría que significó el contacto frecuente
expresado sin ambigüedades, para reflejarnos eternamente,
en la monotonía de las jornadas naturales
de pensamientos aprisionados
y esa afiebraba inteligencia por construir
algo que signifique la evasión
de la innegable mortalidad que nos resigna disminuidos,
porque alrededor todo lo hecho nos sirve de refugio
y de pieza elemental para tener presente y hacer
un retrato memorable de nuestro mestizaje remoto.

martes, mayo 08, 2012

CONDICIONALES EFÍMEROS



Las manos me quedan colgadas en un trémulo de aire viciado
sin alternativa para contrarrestar los temores insurrectos,
de la oportuna distorsión agresiva,
cuando mi espíritu comienza a decaer inerme y abatido
como si no tuviera voluntad y sentido común para resolverme en el instante.

He dejado de percibir hacia mí cualquier expresión,
porque siendo auténticamente frágil
empiezo a desorientarme en desgracias continuas
que no logro superar aunque parezca tan cotidiano aceptarlas;
imagino dispersándome en garabatos absorbentes
por el desconcierto acostumbrado que invalida mis emociones
y anula cualquier predisposición a contracorriente
que al poco tiempo se sustituye por la jerarquía de la crudeza realista
que también desmerece olvidando
cuales son los rostros y que experiencias permiten recordar gratamente.

Sin embargo son estas sensaciones inconsolables que me quiebran,
y me provocan confusiones morales
después de haber cumplido con absoluto desinterés
imponiendo lo esencialmente gratificante que se desprende hacia ellos;
no obstante, el mérito siempre resulta insuficiente,
actuar con decisión parece un resplandecer temporal
que ilumina brevemente esas reflexiones mutuas
de la valoración que unos y otros podemos anteponer
a cualquier otro requerimiento que no sea de calidad humana
con quienes nos esperan para existir.

Pero de nada sirve ir contra el tiempo y las obligaciones,
callar asumiendo un dolor ajeno que nos está debilitando,
una calma que parece forzada a aceptar
 las circunstancias injustas que a cada momento sopesan en el cuerpo y el alma,
como si cualquier razón tuviera que ser incorrecta
para seguir adelante insinuando apenas la comprensión coloquial
que oculta verdaderamente una apatía digna de ser insensible.

Quizá es esa forma densa
propiamente del silencio y la distancia,
con la cual es posible lograr el entendimiento y llegar a la fortaleza de carácter,
desapareciendo de pronto, ignorándose con crueldad
dejándose al desamparo obnubilados por un espacio sin salida,
acusando lo mínimo para encubrirse melancólicamente,
queriéndose a través de objetos y pasando la página casi de inmediato
para seguir iluminándose por conveniencia;
cuando desde el fondo caótico
sentimos ese apogeo cada vez más sombrío
de ser quien no debemos ser, haciendo lo contrario
mintiendo, negando, burlando las obligaciones, desconociendo el deber,
dejando de escuchar para engrandecerse en el bullicio desenfrenado
de esa vida que se irá ornamentando
por el dominio de todas las debilidades que no supimos enfrentar en su debido momento.

miércoles, abril 25, 2012

ATROFiSMOS XIV


Visualmente cualquier producto tiene en su velocidad de referencia la extrema formación de la cualidad del prisma. En ese flujo que si tiene demostración instantánea, la energía procura cada comienzo en la única oportunidad para reinventarse.


Cuesta empezar cada día lo mismo, aceptar la inmovilidad aparente como derroteros existenciales en el transcurso insignificante de nuestro tiempo, por eso el esfuerzo es el impulso de un sólo aire que nadie ha logrado mantener constantemente durante toda una vida, porque la fragilidad del cuerpo es limitación y la ansiedad nos mantiene elaborando el futuro que podría ser, en la ficción de probabilidades al unísono.


La inquietud nos hace querer la espontaneidad como método de motivación continua, quien parece girar en las mismas actividades, que por demás agobian, se alejara con menos consuelo cada día de esa dispersión que rehúye al espíritu porque la esencia es como contemplar el horizonte.


Mi fortaleza no es una expresión que sustente una crítica, vale decir, puede ser inmutable y algo genérica, en relación consecuente al carácter o al propósito de la identidad.


Es insomne cualquier auditorio presente en un acto de aislamiento. Lo que sucede allí es una intromisión permitida para descubrir la savia elemental no sólo de un individuo fraccionado en percepciones, sino la elaboración perpetua de la conciencia.


Que el instinto vuelque todos sus intereses en un estado de irreflexión, lo que aparecerá deslumbrante, podrá habernos convencido que somos eminentemente subjetivos, padeciendo la misma ilógica, como si lo nuestro no tuviera remedio a pesar de toda la grandiosa teoría.


Según la retórica, es necesario emular sobre la esperanza un derecho conceptual que caracterice con experiencia multitudinaria las razones equivalentes a una igualdad general de orden popular.

viernes, abril 06, 2012

EL VIERNESANTO DE CESAR VALLEJO

 EL POETA A SU AMADA:
Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso,
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernesanto más dulce que ese beso.

En esta noche rara en que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

Y ya no habrán reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.

miércoles, marzo 21, 2012

ABSURDA ALQUIMIA

Inquebrantable la salud absurda
que parece germinar desde la fatalidad,
una oscura sapiencia mortuoria,
corruptora de vida;
con los placeres instantáneos de un oasis virtuoso
floreciente ante la debilidad humana
en alucinantes horrores sublimes
concebidos en el registro remoto
de los apetitos prohibidos
ulteriormente en resguardo;
por el temor que causan las recreaciones confesas en la intimidad,
las que se interrumpen por el fuego dogmático.

Decaer en el vacío de sentimientos
para que la ceguedad se prolongue,
es delirar en deseos originales que nos harían disponer sin rostro
las demostraciones vigorosas en el dominio,
y en las reformas fenomenales
de las historias que se iban sustentando
con la innata barbarie de conseguir,
encausar la herencia por ámbitos insospechados;
entre vorágines salvajes de utópica mansedad,
siguiendo los senderos ensombrecidos
bajo el tétrico misterio que se estimulaba al creer
-cuando el alma era una emoción cualquiera-
la longitud incierta por donde la soledad, agitada de sobresaltos,
hacía fructífero cualquier instinto
posiblemente expuesto en condiciones anónimas,
a una aparente naturalidad formidable
con los propósitos introductorios,
cuando al viento parece obstruir –su elemental influencia-
en las formas indispensables
que proporcionan la inteligencia necesaria
para iluminar la infinita noche excéntrica de mitologías
en la razón imperfecta que nos conduce al exterminio cíclico
de esa alquimia precedente
en el principio sombrío del cual no hay memoria.

viernes, marzo 02, 2012

COMENTARIOS ESCLARECEDORES


El día de la incógnita.- (Pl. / Ga./ Cu-w)


Al primer indicio de vida recordé las convulsiones típicas que sucedían en la plaza de la infamia tal como eran esas sesiones de atolladeros políticos enfrentándose entre personajes indeseables que carecían de ética y más aún de intelecto.
Para mí no era nada sorprendente descubrir como ahora, a plena luz del día, sus sucias patrañas que enlodaban la forzada concertación a la que estaban llegando, porque la opinión pública presionaba por todos los medios, para que se haga realidad la verdadera unificación en una sola conciencia esclarecedora.
Sin embargo creo entender que hay crepúsculos perdurables, cuando las palabras llegan en un momento propicio, todo parece cálido, las sonrisas se reparten jubilosas como un candor armónico que hace pensar en un mismo sentido a quienes parecían de irreconciliable ideología.
Las cosas no cambian, eso es innegable, si podría recordar antecedentes como éstos por una memoria permanente en el tiempo, seguro me enfrentaría a los registros similares que hicieron posible e imposible las acciones que tienen por objeto algún fin elemental en la sociedad de cualquier época. Pero así como las revueltas se inician para reformar un proceso que transcurre en ese periodo traumático, el orden que se ha diversificado en las opciones existenciales contrasta una causa remota que intenta refundar con éxito las repetidas consignas que también fueron abatidas después de la paz y los desacuerdos repentinos cuando los comentarios anónimos boicoteaban las iniciativas y liderazgo de quienes ante sus ojos les eran sus ideales jamás posibles por los factores que sólo las circunstancias del destino pueden explicar.

martes, febrero 14, 2012

FERNANDO PESSOA: RECUERDOS

De Charles Dickens — Pickwick papers

Mr. Pickwick pertenece, sin duda, a las figuras sagradas de la historia mundial. No se pretenda, por favor, que nunca existió: lo mismo le sucede a la mayoría de las figuras sagradas, y aún así, han sido vívidas presencias de consuelo para un número considerable de desgraciados. Digamos, si un místico puede afirmar su personal cercanía y clara visión de Cristo, cualquier hombre puede, entonces, afirmar su visión clara y cercanía personal con Mr. Pickwick.
Pickwick, Sam Weller, Dick Swiveller— han sido presencias personales y cercanas de nuestras mejores horas, irremediablemente perdidas a través de algún truco ilusionista que nada tiene que ver con el tiempo y el espacio. Han pasado de nosotros en una forma más divina que la muerte y los hemos conservado en la memoria de una manera más auténtica que el recuerdo. Las humanas ataduras del tiempo y el espacio no los unen a nosotros, ni deben lealtad a la lógica del tiempo ni a las leyes de la vida ni a las veleidades del azar. Nuestro jardín interior, donde ellos deambulan, está adornado con las flores de todas las cosas que hacen plena y placentera la existencia: la hora después de comer en la cual todos somos hermanos, la mañana de invierno en que juntos caminamos, los días festivos en que los desenfrenados gestos de nuestra imperfección— verdades biológicas, realidades políticas, sinceridad, deseos de aprender, el arte por el arte mismo— descansan en el inexistente más allá de las colinas cubiertas de nieve.
Leer a Dickens es obtener una visión mística— pero, a pesar de que él insista que se trata de una visión cristiana, no tiene nada que ver con una visión cristiana del mundo. Es una renovación del viejo festival pagano, la antigua alegría Báquica en el mundo que sigue siendo nuestro, aunque transitoriamente, por la coexistencia y plenitud del hombre en la comunión del bien como parte de la humanidad perenne.
Es el trabajo humano, y la mujer no tiene ninguna importancia en él, del mismo modo que en el mundo pagano ocurría y es verdad. Las mujeres en Dickens son de cartón y aserrín para empaquetarnos a sus hombres en el viaje desde el espacio del sueño. La alegría y el entusiasmo de la vida no incluye a la mujer y los antiguos griegos, quienes practicaron la pederastia como una institución de bienestar social, lo supieron desde el principio hasta el fin último.
Las mujeres de Dickens son muñecas, pero todas las mujeres, en realidad, son muñecas. Algunos pensadores en el Concilio de Nicea, afirmaron que la mujer no tiene alma. Su existencia es bi-dimensional frente al tri-dimensional psiquismo del hombre. Las mujeres son mero ornamento para la vida del hombre— de su vida como un animal, le sirve al hombre para satisfacer el instinto, de su vida como ser social, le sirve para dar continuidad a la sociedad en que el hombre  vive  y, para el trabajo, creando de nuevo como un ser intelectual, le sirve como parte decorativa del mundo exterior, con paisajes, porcelanas, fotografías, muebles antiguos…
…..
Su caricatura elevada al supremo arte hace de lo irreal un cierto modo de realidad. Mr. Pickwick tiene más sólida densidad que algunos de nuestros conocidos, existe mucho más que nuestro vecino y es una persona más viva que docenas de ellas, como la Trinidad…
En algún lugar seguramente, cuando una mano nos despierte al sacudirnos por los hombros o aún los mismos dioses adelgazados en la mentira, el Destino permitirá un Paraíso para aquellos que comulgaron en Pickwick, aunque no en Cristo, que creyeron en los dos Wellers, aunque no en la divina Trinidad. Vivirán recluidos en la gloria del Cielo y en los tormentos eclesiásticos del Infierno, sin olvidar del todo al viajante tuerto del saco, desdeñando apenas algunas cosas como la ausente camisa detrás de la sucia corbata de Mr. Bob Sawyer.
Ese es el destino de las alegres cosas que nunca existieron, de las tristes cosas que pasaron también. Pero las cosas que viven por el mero gesto de su creación— su Ática permanencia… su Báquica permanencia, el dinámico esplendor de la conciencia, la transubstanciación de la normalidad.

Fernando Pessoa
  ...........

(Los primero cuatro párrafos, tecleados a máquina de escribir por Pessoa, fueron publicados en Páginas sobre Literatura e Estética de Antonio Quadros, Europa-América, Lisboa, 1987. La continuación del texto, escrita a mano en el reverso del mecanoescrito, fue publicada por primera vez en The selected prose of Fernando Pessoa by Richard Zenith, Grove Press/New York, 2001, pp. 217-218.)

miércoles, febrero 01, 2012

Lector Cautivo : ERNESTO SABATO

HETERODOXIA
Masculinización y crisis (En Hombres y Engranajes)

Extracto: 
…La característica de la nueva sociedad es la cantidad. El mundo medieval era cualitativo: el tiempo no se medía, se vivía en términos de eternidad, y el tiempo era el natural de los pastores, del despertar y del descanso, del hambre y del comer, del amor y del crecimiento de los hijos; era un tiempo concreto y vital, hogareño, femenino. Tampoco se medía el espacio, y las dimensiones de las figuras en una ilustración no correspondían a las distancias ni a la perspectiva, sino a la jerarquía. Cuando irrumpe la mentalidad moderna todo se cuantifica: aparecen los relojes mecánicos y el tiempo se convierte en una entidad abstracta y objetiva, masculina; y aparece el espacio matemático, el espacio objetivo tal cual es, masculino, no tal como el pequeño realismo hogareño de la mujer lo imagina, a base de subjetividad y mito, sino el espacio sin límites, para la gran aventura por mar y tierra, el espacio de los cartógrafos y navegantes. Relojes, mapas, geometría, balística, proporción y perspectiva en el arte, letras de cambio: todo configura el nacimiento de un mundo varonil, un mundo de poder y abstracción…

Desde luego que puede leerse como la autobiografía espiritual de Ernesto Sábato, que iluminan los vacíos actuales e históricos, desde el cual muestra sus revelaciones por un espejo desgarrado, sobre temas como los abismos del alma, el dilema eterno del bien y el mal - ética- y las cuestiones que partiendo desde nuestro propio universo constituyen la formación de cada género y el orden existencial que corresponde a cada uno. 

sábado, enero 14, 2012

APARENTESIS


En un tiempo imprevisto,
cuando la ciudad este agotada por combinaciones rutinarias
(soportes en el equilibrio de cada destino…),
se abrirá un vacío absoluto en las acciones comunes (como si las paradojas fueran decretos…),
y ciertamente (de procedencia natural conveniente…) se restaurarán las buenas intenciones de quienes las poseen,
y se valorará las acciones impetuosas (que parecían encadenarse frívolamente…)
por quienes todavía padeciendo endebles a la fortuita desventura que los hizo sombríos,
obtendrán la gratificación diferente,
como el aprecio usufructo de las presencias desapercibidas
que se desviaban en la vanidad ampulosa (distorsión en grandes rótulos de aspecto trivial…)
que reina en todos los extremos de la Tierra.

Conocerán la certeza (el abyecto interminable que germino la negación…)
como la apertura deslumbrante que enmienda
las acciones vehementes del albedrío,
que son motivadas por artimañas sin escrúpulos,
de quienes extienden su simpatía (costumbres cínicas de ascendencia voluble),
difíciles de contrarrestar, ni meditar en el espacio sugestivo
que a diario se ornamentaba de detalles subliminales (excusas decorativas que hacen más compleja la insignificancia existencial…),
solamente verosímiles cuando los juicios se obsesionan por abolir,
a costa de cualquier precio absurdo (inmoralmente popular…),
las opiniones inalterables para convencer en el desasosiego
esas grandes ausencias que padecemos,
y las pocas intenciones destruidas con el desánimo ( porque al margen de la influencia está el abismo…) ,
luego de comprobar que un impulso propiciado
por una fuerza desconocida,
no puede normalizarse como una adicción ordinaria
por encajar emocionalmente en la decepción taciturna
de excepciones sucesivas que parecen hundir en la convicción
-cada vez más errada-,
de estar a la sombra para comparecer de cuerpo entero
ante la intimidante reflexión
que no somos dignos de nada;
por eso huimos imaginando persecuciones sin causa,
harto frenéticas que nos esperan desobedeciendo (tormento cuantioso del principio…)
con algunas razones que surgen causalmente,
cuando se hace extraño sostener el silencio de contradicciones y arrepentimientos
por ese alivio oportuno en el intervalo donde el desprecio ahoga
y nos obstruye entender expresiones que aguardan tramas
siniestros, afectivos, angustias, deleites, incertidumbres, congojas, sigilos, culpas,  sufrimientos…, que pueden acabarnos en la resignación
o no servirán para reinventarnos como cada día (experiencia que irá corrigiendo…)
en la estructura de un destino que el tiempo imprevisto
habrá creado como el único camino hacia la verdad.

martes, enero 10, 2012

Lector Cautivo : ARTHUR KOESTLER


LOS CONVOCADOS *THE CALL-GIRLS

Extracto:
Nikolai experimentó la misma sensación de flotación y éxtasis que en muy raras ocasiones experimentaba cuando, estando al piano, su propia identidad se extinguía y se disolvía como una gota en el océano. Había descubierto que la música, la más íntima de las experiencias, estaba con los astros a través de las abstractas leyes matemáticas. De acuerdo con los historiadores griegos, el matrimonio se había verificado cuando Pitágoras paseaba por su isla natal de Samos y se detuvo ante el taller de un herrero. Observando los sudorosos cuerpos que trabajaban, advirtió súbitamente que cada barra de hierro, cuando era golpeada por un mazo, emitía un sonido distinto; que el tono de cada sonido dependía de la longitud de la barra; y que si se golpeaban simultáneamente dos barras de hierro, la íntima calidad sensual del acorde resultante dependía de la proporción entre sus longitudes. La octava, la quinta, la tercera mayor y menor, cada una de ellas poseía un color y una sensación distinta; pero dicha sensación dependía enteramente de simples relaciones matemáticas. Fue un descubrimiento crucial: el primer paso hacia la matematización de la experiencia humana.
¿Pero no era humillante reducir las emociones humanas a un juego de números? Siempre lo había creído así; ahora descubrió que para los pitagóricos y los platónicos, ello no constituía una humillación sino un ennoblecimiento. Las matemáticas y la geometría eran búsquedas etéreas que  se servían de la forma pura, las proporciones y las reglas, no de la tosca materia; eran ideas incorpóreas que se prestaban a profundas percepciones y a deleitables juegos. El enigma del universo se hallaba oculto en la danza de los números reflejada en los movimientos de los cuerpos celestes y en las melodías que Orfeo interpretaba en la lira. Los pitagóricos habían sido adoradores del misterioso culto órfico, pero habían proporcionado a éste una nueva dimensión: consideraban las formas geométricas y las relaciones matemáticas como el misterio último, y el estudio de las mismas como la más elevada forma de adoración, la auténtica purificación órfica. La divinidad se expresaba por medio de los números.


*En un simposio científico en Suiza, los asistentes tratan sobre los diversos temas que la humanidad esta propiciando y requiere, y los argumentos explícitos para discutir cómo se pueden solucionar los problemas que aquejan al hombre; y como cambiará y se recombinarán las prácticas teóricas que la ciencia lúcidamente ha podido sustentar en propuestas aparentemente controversiales y desde luego erráticas, que a la actualidad han conseguido desarrollarse, pero que sin embargo en ese evento iban cayendo en dificultades y discrepancias, lo que finalmente concluyó en que estas conversaciones, diálogos e ideas se mantengan en reserva por la estupidez de algunos asistentes, y quizá por el poco optimismo que Arthur desde esta ingeniosa novela le depara al futuro del hombre, incluso desde la óptica científica que probablemente se erige como el instrumento que como hemos visto está cambiando nuestro tipo de vida, pero no necesariamente para restarle inconvenientes y hacerla mucho mejor, sino para ahondar en sus inquietudes e ilusiones que parecen indefinidas.

miércoles, enero 04, 2012

PROLETARIO (Jornadas Memorables)


Pienso en la importancia de los propósitos,
cuando contemplo los paisajes escalofriantes
que nos esconden parte del cuerpo desmejorado
en las ruinas de un territorio que acababa exangüe,
como nosotros,
después de habernos abnegado plenamente bajo condiciones inclementes
en la tragedia humilde,
de esa misma tradición que parece formar parte inherente
de los que estuvieron antes y los vendrán después.

Nos avergüenza el hablar de las experiencias difíciles,
de recrear siquiera lo que afrontamos a diario
por las secuelas de la desorganización,
como la informalidad en esa fiebre anarquista,
y el atropello por conseguir lo mismo en miles de ingeniosas y genuinas formas
dentro de un espacio abrupto, ilimitado,
que se fue haciendo más holgado;
con esa grisácea apariencia de los que visten y sienten melancolía,
cuando se superan emulando realidades sofisticadas de la otra orilla,
y en donde caen derrotados después de tribulaciones reincidentes,
porque siguen enmudeciendo dolor y sacrificio
a costa de esas esperanzas dosificadas,
que se hacen ideales en el transcurso amotinado
de esas vidas que todavía parecen estremecerse
con la sonoridad romántica de un tiempo más generoso,
que eventualmente exterioriza a manera de un carnaval,
los desahogos, expresiones y tributos hacia esa condición natural
que en algún momento tenía la capacidad suficiente y reconocida
para reinventarse desde la ignorancia
y lograr el albedrío de decidir realmente lo que se quiere,
y cuanto sentido tienen los propósitos para seguir o declinar.