domingo, abril 19, 2020

ESPEJISMO DENTRO DE OTRO ESPEJISMO



Absorbo la primera burbuja de aire puro,
intento no recurrir a una solución evasiva,
me fijo en la rotación alrededor de lo que no sé,
mis manos se hunden sin poder evitarlo,
no quiero sentirme comprometido,
prolongo esta nostalgia más de su influencia,
un momento para similitudes prácticas 
y un paso atrás en sentimientos ocultos.


Miro por la ventana
un mundo imaginario como utópico,
intocable si por inquietud pretendo traspasar,
construido a pulso de palabrería disidente,
sosteniendo con más obstinación que rebeldía
una enorme arquitectura de relatos conspiratorios
y propagación de anacronismo científico
bajo dosis filtradas y persuasivas
en el porqué de cada cosa en la línea de este tiempo,
siempre en constante polémica.
Afrontar la única condición gratificante
conforme la filosofía en estado libre nos completa en retazos, 
así tal cual los deberes de una cadena insustituible
estimulan a convencionalismos
a través de argumentos de autonomía,
reflejada en el rostro delineado para la ocasión.

Psicopatía consciente,
posesiones y títulos vuelan por la cabeza,
sin oposición a dudar ante lo que desea en verdad,
de todo cuanto existe alrededor, 
solo para presumir con altavoz
que soy hombre de bien,
viniendo desde abajo, saliendo al frente,
un teorema perfecto de individualismo, bienestar
y felicidad brotando de los ojos.
Nada más aparente,
entender el precio que significa asumir un camino a ciegas
sin tener ya la primera imagen en el corazón,
brotando sangre cuando tocaba el suelo
y veía el reflejo imperfecto,
aprisionado en el ruido al despertar
y la crueldad sentida,
por mensajes monosilábicos de obediencia y mando,
sin elección al menos,
puesto todo fue una maldita ficción,
inventada en un entorno sobrepuesto del real,
del mundo tal cual te degrada a descender
de tu propia nube.
Desencantarte al fin en planos distintos de conmoción,
cuando es de tarde, 
y el carácter de piedra al viento tiene forma,
algo por existir entre razonamientos confusos,
impulsos de pronto
para pintar en los muros extraños deseos
maldecidos a primera vista,
porque nadie elegiría fingir más
una imagen confinada en un espejismo tras otro,
soportando el dolor humano y la extensión artificial
hasta una simple proporción de naturaleza,
única bajo cualquier propósito de dominio.

viernes, abril 10, 2020

SIMBIOSIS


Un sistema saturado de más conexiones
de incontables deseos en simultáneo,
cuando la inteligencia se enfrenta a la presión
de no saber que más recrear,
que otra razón exclusiva por existir.
Simbiosis…

Para idear un mundo complejo y dependiente
no es necesaria tanta munición,
solo una expresión básica
que denote popularidad.



R E G I S T R O  D E  V O Z

« Iré bajo el sol »
en trayectos de ida y vuelta;
no hay ser humano pensando lo mismo que yo
en este instante.
Me levanto y ya dispuesto
voy a velocidad,
esperando a que la montaña siga pintada de gris,
el valle escondido en las entrañas de la noche anterior
y la madrugada pueda desconcertarme
con naturaleza forjada a soplo de viento fresco,
con la escena de un hombre lanzando una red al río,
mis pasos cautelosos entre la hierba crecida 
de una frondosa tierra fértil 
moteada por piedras de los deseos
y cultivos de gran valor nutritivo
para el mercado de gente
que todavía descansa
hundida en su propia utopía,
porque el sol aún no proyecta
la primera señal de un nuevo registro.


jueves, abril 09, 2020

ES DISTINTO CUANDO ALGO ANDA MAL


Ver no significa todo, a simple deducción cada noche transcurre sin novedad, es la misma distribución pictórica de la noche anterior. 
Puedo haber creído, como otros al igual que yo, un momento y lugar oportuno para celebrar estar presente y percibir el cero como también el infinito del gran espectro inmóvil que motiva en nosotros asombro y nos hace sentir insignificantes. Esta vez no, el tiempo se renueva, la mente se aburre de lo mismo y la predisposición a pensar exige cambios, formas distintas de conocer y apreciar las cosas. Ahora mismo necesito explicar y reformular los hechos que son a la vista evidentes. Y ese es el fondo del asunto, me cansé de la evidencia, del asombro, de las reflexiones que traducen filosofías existenciales cuando estoy bajo la influencia de la climatología de otoño, invierno, primavera y verano, cuando todo luce despejado y es un espectáculo estático tintineante que me puede hacer imaginar algunas cosas y otras veces un manto húmedo dilatando vapor, goteos, silbidos suaves, aullidos prolongados y alguna que otra especulación enigmática. Lo cierto es que nada notable acontece, nada extraordinario aparece, nada increíble se desprende o algo fantástico se traslada. Solo tengo el recuerdo de haber visto una oleada de fuego alentada por ventarrones estruendosos en la silueta nocturna de los cerros, nada más que eso, todas las noches fueron ordinarias, calcos con errores o adiciones mínimas que apenas si daban la impresión de ser un día o noche distintas. Si no existiera una guía como el calendario digital o analógico y la determinación del tiempo como magnitud física para medir hechos trascendentales o no trascendentales, alguien que habría perdido las facultades humanas, no notaría que día es hoy y si realmente es importante meditar la diferencia entre luz y sombras y las limitaciones que esto significa en el rotativo completo de veinticuatro horas terrestres para el orden biológico o mental, sino que se dejaría a las etapas de la edad de la Tierra, no lo sé, o posiblemente a los periodos de hechos destacados en la biografía de un hombre, como también en razón colectiva, al estudio del deterioro monumental, de la desfragmentación de bloques continentales, de la degeneración multitudinaria, de los fenómenos geológicos o los efectos del cambio climático, que de un tiempo a esta parte nos mueve a experimentar una atención específica y a la vez preocupante en ese espacio para cualquiera que no es un tiempo registrado.  

¿Es mi capacidad de pericia o mi capacidad de percibir el mundo, a partir de mi propia experiencia, una barrera blindada que no permite acceder a conocimientos vedados por una exigencia creciente en mi laberinto?
La realidad te confina a aceptar incidentes menores, sin nada más por resaltar, solo ilusionismo en un escenario perfecto hecho de creaciones impresionantes e inalcanzables, de la cual puedo ser a veces un testigo especial que trata con acertijos y visiones pretenciosas que pronto caen en saco vacío, como si esto ya se supiera. Sin embargo, hay procesos encausados en este mismo instante, materia que absorbe el agua, insectos trasladándose, aullidos de animales que nunca descansan y están alerta a cada movimiento, corrientes de aire frígido entrecruzándose en una quebrada, composiciones de heladas en charcos, en grietas…, vegetales brotando como un milagro, plantas bellas desprendiendo hojas de colores, otras renaciendo de la hojarasca, indistintos seres vivos renovándose y algunas en plena metamorfosis a la luz de la Luna, regimientos de animales minúsculos haciendo o deshaciendo un ecosistema, humedad que va perjudicando las construcciones, agua bajando por desembocaduras artificiales y naturales, elementos filtrándose hasta potenciar capas, hasta crear circuitos de inmersión, hasta cristalizarse en composiciones que serán el bienestar de alguien o algo y asentarse en un punto común, donde todas las corrientes subterráneas coinciden en distribución, en dar a cada quien la proporción conveniente de materia  para seguir viviendo, continúe su desarrollo y el de una nueva existencia, o la desperdicie intencionalmente en otros subprocesos de unidades orgánicas imperceptibles al ojo humano.

Lo cierto es que el vapor al levantarse no crea criaturas nocturnas con intenciones de andadura y atormentar a los soñadores, a quienes deambulan sin saber dónde ir, a quienes permanecen despiertos por alguna actividad sospechosa, a los frenéticos que comparten su libertad hasta perder conciencia  de los hechos y son sorprendidos por el albor del amanecer encima de sus pensamientos y la percepción confusa de la noche anterior, de sucesos fantasmagóricos sin más explicación que una botella vacía transparentando deformidad en el vidrio.

Nada nos sorprende desde arriba, 
nada sobrenatural emerge del suelo,
nada se desprende después de un interminable aguacero,
solo la tragedia por fijación a un orden correlativo 
y la irresponsabilidad humana.
Nada espectacular muestra una transformación
en esa bisectriz de penumbra,
en la intensa humedad
y el agudo silencio.

Apenas si puedo respirar
revoluciones de ciclos imperceptibles.
Nunca vi hombres gigantes en terrenos desérticos
o mantos incoloros de espectros
levitando mientras era poseído por escalofríos,
nunca la evidencia de ectoplasma en un ambiente de lucidez,
nunca vi sustancia fantasmal
 propagar sus argumentos de horror
o desosegando al hombre de ciudad.

Del tamaño microscópico o de existencia etérea posiblemente sea la única condición para conocer algo fuera de este mundo que no sea evidente.

INTRAMUROS


Mis valores pisoteados,
mi trabajo por completo incomprendido,
mi vida en el anonimato,
todo en lo que creía
un montón de basura a modo de pretexto,
mi manera de pensar
un enorme peso hostil inherente,
un gran volumen sobre mí
de imputaciones y desidia por auto sugestión.
Solo recibo miradas a la distancia,
o sombras efímeras evitándome siempre.
Tanto porqué pensar, 
rostro persiguiendo rostros
palabras por desconocimiento
hombres que valen monedas,
indiferencia de aspecto educado
y deseos hipócritas de buena salud.

Me dedico a lo mío
y no pienso en el presente
en lo que ocurre a mi alrededor,
esta claro, a nadie le importo;
desasosiego para mostrar,
falta de empatía,
ningún valor cualitativo
que se deba corresponder.

Mis ojos se inundan
aunque lo trate de evitar,
cada día se renuevan las decepciones,
una colección memorizada
que me retrata un rasgo cada día
de aquellos a los que critiqué
a templanza fija,
masticando el enésimo sarcasmo,
con un estúpido razonamiento provocador
a veces sin fundamento 
y sin llegar a nada.

El desencanto me asedia,
mis valores pisoteados;
intento levantar la voz
y ya no están
no les significo ni genio, ni figura, 
todo lo contrario,
vivir así es como sentir mierda en el cuerpo.
No logro confiar
no me arriesgo a creer,
no mencionaré,
miradas tétricas flotan en el aire
y después profundidad para caer 
descubierto, 
un mundo oculto saliendo de mí,
cual vorágine cruel y a la vez sincera,
una serie de actos cuestionables.

Cada quien en su labor,
existencias a través de un muro,
mis valores pisoteados,
mi disposición mutilada,
no me levanto,
no pregunto,
no lo intento,
no lo hago más,
dejo fluir interpretaciones,
mis hechos siguen sumergidos
como filtraciones a la hora de los ausentes.

Soy visible cuando bajo la cabeza
y entiendo,
sin embargo, paso temiendo popularidad
cuando soy una palabra en boca de todos.

lunes, marzo 30, 2020

EL MÉTODO INEXACTO



Algo no va bien,
el día puede ser blanco,
pero tan solo una piedra
puede descaminar el sentido absoluto
que se fundó en obediencia y armonía.
A seguir siendo dócil y bajar los brazos 
en señal de reconsiderar en caliente 
lo que no vale la pena,
si la disputa fue banal
o disfraza frustraciones sin resolver,
por no mantenerse centrado en ser humilde,
cuando el empoderamiento 
dio luz verde al proceso de enceguecerse.

No tengo todos los elementos en mente,
enfocarse por completo me cuesta,
no sirvo más que para utilizar la fuerza física,
persisto, sí,
con todo el dominio experimental que puedo enmarcar
pero mis conocimientos técnicos son limitados.
Es muy posible que sea un método inexacto,
y las herramientas sin el calibre ni la normativa,
aunque yo sé que todo vale
a la hora de la verdad, 
el corazón sustituye en voracidad
y las ganas de resolver 
son más grandes que cualquier deficiencia.

MAINSTREAM

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SOURCE 1

Se preguntarán ¿por qué?
mis sensaciones fueron raras,
aún muy centrado
y con los pies bien puestos sobre la tierra;
lo cierto es que no tenía la confianza suficiente,
antes que nada,
y después
pude adoptar opiniones singulares
que me mantuvieron erguido 
dispuesto a morir en el intento;
no obstante,
una extraña complicación somática
me dejaba inmóvil,
parafraseando un hecho íntimo que a nadie debería importar.
Tras decir adiós, a salir corriendo,
como si descubrirme fuera una total muestra de debilidad.


SOURCE 2

Cuando la competencia rueda como diversión
no tengo actitud para demostrar,
solo carta blanca y condescendencia,
me dejo a la torpeza simple,
me hago dúctil, 
me congracio con mis superiores
y otros desconocidos 
que son en mi registro básico
la segunda persona mirada desde abajo.
Soy puro júbilo
tanto que no puedo levantarme,
solo me dejo llevar,
hasta que el sol me ponga en ridículo
y las risas se convierten en burla 
y ese coro en un golpe frontal.
Es entonces
cuando el valor perceptible me obliga a plantar cara
y oponer resistencia,
a hacerme de talento bien vocalizado
y aplicarme en cada situación 
que estuve ignorando por completo;
estoy encendido de actitud,
ritmo a prueba de elementos acumulados
y capacidad para obrar con una venda en los ojos.
He despertado tarde por decisión propia
y bajo mis condiciones,
sin embargo esta espera me ha ayudado a nivelar lo que no me fue dado.
Ahora solo depende de mí, 
igualar ¿quién es él? Y ¿quién soy yo?


SOURCE 03

No sobra, ni falta.
La estructura académica propone un argumento más científico, esto quiere decir: Precisión, criterio, propiedad, lucidez y perspectiva para una exposición esclarecedora y detallada. Nada mejor que el estudio y la dedicación profesional para un enfoque idealista, como producto final.

LOGIA


Pensar en algo extraordinario
en un día de libertad,
y al instante, abstenerse,
abstenerse por disuasión de recuerdos,
rostros empañados en diálogos tenues
desvaneciéndose pronto,
sombras en el piso arrastrando sentimientos emotivos,
golpes insurgentes al alejarse,
sin palabras de rodillas,
sin abrazos que suplicar,
cuando el aguacero intenta regenerar tantas heridas,
frustraciones como opresión,
incertidumbre bajo el mutismo prolongando de melancolía,
haciendo distante el camino de cada destino
haciendo más solitaria 
una imagen de niño,
un espectro de hombre,
ahondando más en el tiempo perdido,
a pesar del efecto progresivo de padecer amnesia
en el mismo lugar
donde todo fue felicidad y también tristeza.

Convencerse a ciegas
sin emitir gritos de conmoción,
« ¡No quiero mirar! »
« Lo intentaré una vez más…»,
« Algo me empuja a entrometerme ».
Girando a la distancia,
sin emitir juicios preliminares,
ni dedicación expresiva
nada más que un semblante petrificado,
abatido por tanto callar [anhelos sin cumplir],
y con las manos contraídas
en reminiscencias,
proyectadas como rayos emocionales
que me hacen dilucidar ángulos de mi propio sosiego,
reflejos mortecinos en una extensa ciudad 
muy bien conocida por mí,
intransitable cuando no se me ocurre que calle tomar,
construida de costumbres racionales o ¿malos entendidos?,
lo cual sin tenerlo presente,
es más de lo mismo;
intenciones de algo extraordinario resplandeciendo,
como un símbolo inútil con todo ya pormenorizado.

Caminaré al precipicio con una máscara,
sin darme cuenta
que aguardo violencia en mi corazón,
y terrores nocturnos deliberando si descansaré o no,
dejándome toda la oscuridad de la noche
al deseo de mi voluntad,
aún cuando algo viene devorándome por dentro,
aún cuando la melancolía me traspasa
y me doy cuenta que no soy omnisciente
que no puedo observar otra imagen que no sea la mía
y circunstancias que preferiría callar.
No me importa cómo se consume esta ciudad,
si es en una hoguera de ansiedad multitudinaria
o lo que fuere,
será una escena familiar de mi propio albedrío,
después de haber tocado fondo,
y no tener nada más porque detenerme
para decir lo que pienso.

domingo, marzo 29, 2020

RECONOCER


Pienso en los que sabiendo mucho de la vida
se comportan de tal forma
intentando ser niños otra vez,
y los que siendo niños
sueñan en querer ser grandes y saber más
de la noche a la mañana;
como sea, 
siempre habrá un momento inadvertido,
para mirar dentro de sí, 
lo que nos trastoca,
asumir roles 
y entender situaciones propias o ajenas, 
mientras nuestras acciones cotidianas
se precisan en más automatismos, 
como ejercicios recreando una rutina parental
una denodada historia por ser distintos.

Explicar un punto medio para reconocer
¿quiénes somos en verdad?,
ahora que el negro es blanco,
es igual abajo como arriba,
comienzo o fin. 
No será fácil saberlo,
si tengo el poder de aparecer y desaparecer
por la izquierda,
cuando la derecha empieza a debilitarse
y viceversa;
en cualquier sentido o condición
ocultaremos una cualidad, 
y consentiremos inconscientes
algo que nos acostumbra a inquietar,
razones sumándose en perspectiva de más responsabilidades,
de más tolerancia,
cuando apenas si resta una sola de gota de paciencia,
al consumirse el día de una jornada interminable
y mostrarse agotado,
luego de haber resuelto 
el hecho de cada promesa sin cumplir,
el hecho de estar presente 
y aprovechar el tiempo minucioso
de tareas pragmáticas pospuestas, 
que vuelven a significar en un horario extendido
el sacrificio de manos, 
el dar por hecho algunas heridas, 
el dar por sentado el uso de fuerza,
de más resistencia exhaustiva,
forjando a fuego lento 
la causa esencial de nuestro verdadero arraigo,
en el engranaje del gran sistema del sentido común,
especulando —si así lo queremos—-,
ingenuos —si ese semblante nos convence de no ser idiotas—,
con el rostro pintado —si la idea es rebelión—,
o expresando dilemas dóciles para fingir decencia o empatía
de enunciados que no intenten alterar 
ni una maldita palabra,
en charlas emocionales con dirección al vacío,

porque muy pronto estaremos tentados a realizar
acciones ‘desprendidas’,
como un viaje sin retorno a un punto incierto
en el cual todo se ensombrece, 
antes de que podamos siquiera reconocernos.

ACTO DE FONDO

ACTO DE ENTRADA

Los momentos eternos
son nocturnos inmemoriales
que cada cierta etapa
alguien como yo,
también procuró conservar para siempre.

Además del tiempo de calidad
con una familia alrededor y a quien amar,
es encontrar un lugar ideal para escribir,
soñar despierto, 
perpetrar en situaciones ordinarias,
 mientras releo lo que he logrado crear
en textos metafóricos que a veces explican una parte del rompecabezas
y otras veces decaen en un hondo pesar de inmovilidad.



ACTO INTERMEDIO

Llega la hora de tropezar y hacerse daño
para recordar el itinerario de hoy.
Me desespera mirar por un prisma
 y conceder mi atención;
me desespero por acabar 
antes de perder la luz natural;
estoy invadido por emociones, 
hay rejas, aislamiento y sordidez 
socavándome en este mismo instante;
siento puertas cerrándose a mi paso,
relojes a una velocidad horaria sospechosa,
insectos convocándose muy cerca de mí,
miradas sigilosas en el desorden,
sombras que transitan 
y desaparecen al unísono de un golpe,
conversaciones confinadas en secretos,
y risas disipándose con el aire gélido de otoño.


ACTO DE FONDO

Malestar crónico envolviéndome con más fuerza,
me hace perder los sentidos,
tiento mi debilidad,
un péndulo atraviesa un rostro oculto,
no hago más que contemplar extrañezas,
narraciones atribuladas de locura permanente
e imagines mostrándome lo que es la pesadumbre,
tintineando apenas armonía
en un cajón escondido,
con obstinaciones reveladas ante el sol
que mis ojos apenas alcanzan a ver
y a advertir,
sistemas consumados con alguna simbología
que pasado los años y la convivencia
apenas si puedo llegar a entender.

Interlude: Cine


Por cada imagen en cuestión
hay intenciones contrastadas.
Mis sentimientos se dividen,
apoyo las acciones antagónicas
como también me inclino por lo correcto.
Es mi duda razonable,
soy yo quien dirimo a final de cuentas
una posición frontal
con el total de mis sentidos procesando.

Cuando todo acaba entiendo lo que es la ficción
y mi opinión personalista.
Una gran producción me permite soñar.