lunes, octubre 01, 2012

EL TIEMPO INCLEMENTE QUE TODAVÍA ADOLECEMOS


El límite dramático se acentuó el día que la algarabía venía saturándose de vicios insustituibles. No podía ser peor y de eso ya había consciencia poco a poco durante las horas previas con las malas decisiones que concluían en una realidad abatida de ilusiones. Estaba claro al inicio, cuando en el umbral se ensombrecía críticamente este destino casi totalizado que nos doblegaba al infortunio más injusto porque se iban dando muchos obstáculos que contrariaban el anhelo inspirador que se disponía por salir de los desalientos sucesivos que el mundo demostraba con las consecuencias de un mañana ensimismado por angustias y lamentos del delirio, cuando aquí no había altura, sólo igualdad en el polvo.

Recordaré la nostalgia primorosa, el rubor endulzante, el ofrecimiento sincero por recorrer y someterse a cualquier condición por el simple hecho de conseguir un alivio momentáneo que signifique el oxígeno para recrear con el juicio exacto, todas las posibilidades hacia una renovada esperanza en las puertas de lo que parecía ser un tiempo de severidad. Y no hubo porque saber lo más crudo de lo cotidiano, no había porque volcar decepciones por esa inclinación al resolver caminando, buscando el desánimo en la exageración del calor, en el dilema de los sentimientos, en la floración de desprecios, en las molestias populares que nos enfurecían y las incógnitas de ver y estar a quien parece descubrirnos con vergüenza, en el momento que se hizo demasiado tarde o quizá demasiado pronto.

Sin el espacio para alegrarse por lo oportuno, no se presentía nada esclarecedor después, en el transcurso definitivo del día muerto, en los instantes que se acudía al encierro forzoso que apenas si aguardaba un lugar miserable para los reflejos y el descanso arruinado, con la vida saturándonos de dureza en cada posición incómoda, en las dimensiones que nos ha resignado siempre a ejercer sin autoridad de carácter, con la rigidez pusilánime que nos completa en una figuración inmadura que no debería tener lucidez para el criterio y contexto para el regocijo.

Fuimos acabando baldíos, insolventes, desinteresados, encontrando en la nimiedades una locura de alboroto para generar disturbio en el orden plácido que nos acomoda después de horas y horas de traspiración y desencanto, cuando la degradación se aproximaba a enfermiza, las luces se apagaban con el cansancio y llegaba el neutralismo del sufrimiento para enfriarnos sosegadamente en la inmovilidad de quien parece lidiar entre la sofocación –de todo lo que esperábamos venir y soportar- por una salida de autonomía frente a la adversidad que trata de prolongarse en el adormecimiento del destino al cual no estamos dispuestos a consentir, sin antes iluminarnos con la fortaleza que revierte y nos hace más unidos.


sábado, septiembre 29, 2012

BORGES / INSURRECTO


Borges captó la emoción en un plano trivial. Conocido es el Aleph, El Informe de Brodie...; una destreza gótica cuando en su discreción susurraba teología entre los pasillos de la biblioteca. Esa atmósfera comenzaba en la última página, y no terminaba nunca, las cualidades magníficas en la dedicación creadora se traslucían de la historia sucesiva de cada epílogo. 

Borges no necesitaba afrontar el relieve perturbador que sobresalía exaltando la armonía. ÉL captó la emoción en la desproporción de lo apacible, cuando se echaba a recordar el universo y predecir en una compleja exposición de los elementos redundantes, un esquema poco situacional. Vivía afuera, siempre estaba ausente, residía sintiendo inquietudes a través de espejos. Borges sin ser habitual y sin intenciones populares, era muy bien conocido.

INTERLUDE: CREPÚSCULO


Revelaciones antes del crepúsculo

No importa lo que se haya dicho, no importa lo anterior, sólo queda una palabra determinante en un diálogo reconstruido que logrará disminuir la tensión antes que el destino continúe su paso.

A último momento puedo escapar de cualquier lógica y creencia, se puede ser antinatural y negar blasfemando lo que el hombre tiene la capacidad de resolver al salir de uno mismo, sabiendo que a nada le temerá, porque de sus manos puede friccionar un estruendo hasta el corazón más recóndito que logre estimular las acciones.

viernes, septiembre 21, 2012

CONSTELACIÓN I

PLANOS E IMAGINACIÓN

Cuantas piezas son necesarias para satisfacer todas las inquietudes, con lo que se va ocurriendo en el camino, en las reflexiones, en la imprudencia, cuando no deseas nada y el entorno te manifiesta resoluciones distorcionadas que parecen contener increíbles muestras de fantasía en un nivel definitivamente sutíl.
En el método de la introspección, las secuelas aparecen como fórmulas deductivas que tratarán de construir un análisis dentro de otro; el trasfondo que parece reflejarse en la misma imagen superpuesta intencionalmente permite clasificar los diferentes planos hasta llegar a la idea central.
Descomponiendo las acciones, puede recrearse un rompecabezas que irá instrumentando los eventos de la imaginación. Los inicios, las claves, el proyecto, el fragmento, las cuestiones relevantes que intentan entretenernos, solariegos elementos, enigmas intencionales, personas y objetos que nos siguen a todas partes y las seguimos igualmente. 



PREDILEXIÓN: ANTE EL RETORNO DE LO IMPENSADO

D y l a n  T h o m a s , reflexiona:

"No entres dócilmente en esa buena noche,
Que al final del día debería la vejez arder y delirar;
Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz."

CARPE DIEM

Muy próximo a responder cualquier estupidez//
Impertinente en la exhortación de la muchedumbre//
Confidente de aquí y de allá//
Extremadamente profundo para ir ignorando en la premura cada importancia//
Esquivo con el proceso//
Inmóvil para resolverlo todo//
Crisis mejorando los hábitos//
El carisma que hace disimular las intenciones//
Muerte en un pasillo, medianoche y agotado, los libros van cayendo en una pesadilla sin retorno//

viernes, agosto 31, 2012

AXIOMAS DEL TIEMPO


Se me ha ocurrido creer en la innovación, en los procesos renovadores que ocurren cada cierto tiempo, en el destino de lo permanente y en las secuencias transitorias de los que seguirán girando hacia lo probable en un plano que aparenta un infinito.
Estas nociones de iniciativa conservadora se originan por las sensaciones que nos deja cada época. En su sentido más riguroso, nos podemos permitir la conciliación de algo perdurable, sin embargo todo deseo termina en una precariedad conmovedora. Mientras el tiempo acelera su misterio, por nuestra parte la indiferencia sigue dilatando esas intenciones que ya no nos inquietan, porque hubo un periodo definitivamente sostenible, en que podíamos entender cualquier asunto que provenga de la existencia. Y ahora parece que la luz no sólo ya es intermitente, sino que es muy proclive a la oscuridad.
Así es como cada proceso es aceptable, no hay objeción elocuente en la insignificancia, lo que esté pasando en estos momentos es ordinario, es relativo cualquier evento que intenta mostrarnos incógnitas. Mientras nos persigue la ilógica reiterativa, nos es más propicio apartarnos hacia las dimensiones incorrectas para seguir ignorantes, especulando en un sinsentido bastante abstraído que cada propósito conseguirá ese retorno a la vía principal de todo lo que nos haga nuevamente sencillos. No obstante dejarse por la ocurrencia de esta formación unipersonal habrá contribuido sin las intenciones previstas a las condiciones acomplejadas que la inconsciencia anda buscando.
De bajo de nosotros el humanismo sigue deteriorándose, y no importa el vanguardismo con que se estén abordando las ideas, una pieza podrá iniciar el desorden o la imposición fortuita que necesita una reforma del tiempo. En esta situación que sigue atendiendo al destino, el aislamiento primero fue la etapa crítica que priorizó la anulación. No habrá alguna voz de ambulante que llegue a todas para impedir que las circunstancias se congreguen en contra de la imprevista acción que hizo girar desde un elemento a todo un paisaje del que quedaran borrosos recuerdos como la historia que dejamos en el último cajón.

miércoles, julio 11, 2012

DIALOGO CERRADO



Es una demencia alborotar el mismo fenómeno que hemos causado.
¿Acaso un evento fortuito que nos incide espontáneamente nos impide mantener la sensatez?
¿Somos conscientes del gran error que hemos inducido, por sortear lo que no deseamos en el inevitable curso del destino?
¿Acaso podemos esperar de un solo individuo la personificación de todas las buenas intenciones?
Los prototipos nos lo inventamos periódicamente, creemos haberlo producido sólo con el deseo, con la insistencia que se promueve desde el reducto de la esperanza; aceptando entre otros romanticismos que nos llevarán sin duda al lamento. Será el transitar todo el tiempo al margen del camino, en un riesgo eminente que aun siendo así, continuaremos enceguecidos hacia la fatalidad de una trayectoria condicionada e irreflexiva, siempre en el interior de un túnel.
- Cuando la muchedumbre avanza haciéndose uniforme, las consecuencias esporádicas de nuestros actos se ignoran sofocándose en la arremetida -
Nuestra decisión es ceder en manos de alguien ficticio, porque nos hemos negado a verlo a los ojos, para no aceptar su realidad. Hemos imaginado por encima de cualquiera, otorgando cualidades eximias y el oportuno acierto para corregirse y lograr lo que siempre se anhela; pero los canales han sido los equivocados, la comunicación entrecruzada, unos diálogos abiertos y otros cerrados. Nadie puede entender a nadie, cuando la claridad pareciera abrirse hacia un periodo lúcido, de pronto carecemos de firmeza para ceder ante la distorsión de un juicio obnubilado.
Nos cuesta aceptar los actos precipitados que venimos originando, porque culpar y dramatizar en la crítica siempre será el guión adecuado para continuar en el sentido social de un flujo que conviene a causantes y afectados.
Jamás se logrará un punto final sobre el entendimiento de un discernir contundente. No existe la posibilidad que nos satisfaga la conducta más correcta, ni las palabras más precisas; por defecto intencionalmente dejamos un margen especulativo sobre lo que podría ser, si el orden sería distinto. El futuro es perfectamente modificable.
Sabemos que es la sensatez, pero preferimos la demencia, porque es un punto seguido que nos hace concurrir. ¿Quién desea acabar aquí?, cuando tenemos un infinito por seguir dificultándonos. Sea lo que fuere, sencillo o complejo, esplendido y sombrío, nos agrada este modo, porque de ello depende nuestro único protagonismo perceptible, ¿En que otro plano podemos desplegar esa libertad que anidamos expresar, que verdaderamente está fragmentado y es muy breve?
No puede abrirse un tiempo especial para cada uno, un mundo adecuado a nuestras cualidades, intereses y capacidades, el cual sea como un individualismo antinatural sin espectadores; por eso nos queda participar apasionadamente de cualquier evento que reúna a las multitudes, con la intención permanente de seguir alborotándonos en busca de cualquier sentido que pueda conformar las convicciones momentáneas que nos sirven para contribuir a un flujo incomprensible.

miércoles, julio 04, 2012

SINÓPTICO ALFA

Es increíble no lo crees, acomodarte en el sigilo de un espacio indefinido,  para contemplar desde allí la aventura cotidiana que te hace un insomne detallista, acostumbrado a reflexionar plenamente en obtusos recónditos y sigmas marcados con rastros ecuánimes que nadie ha podido desentrañar en la anomalía que ocurre evidentemente en el inesperado momento que nos olvida pronto.

Entras y sales, sin percatar el conocimiento metódico de ambigüedades ocultas detrás de ti -si a veces nadie puede verse- porque los nombres que simplemente se diluían equivalían a murmullos entre la maleza,  historias supérfluas accionando el tiempo contemporáneo en la trayectoria ondulante infinitamente prodigiosa.

Es pasivo, cada expresión aleatoria que proviene de un mutismo conservador parece ilimitar tu concentración para conseguir intentos probables de insuficiencia temática. No hay una serenidad que conmueva en la eternidad más pusilánime que los rasgos omnipresentes al decantar una presencia casi natural, como extendida de emociones contenidas por una creación que no deja de traslucirse a través del acercamiento sinóptico y la trama secundaria imperceptible.