miércoles, mayo 29, 2013

Interlude: TEMPORAL



¿Que esta provocando éste temporal?


¡¡ La aguda crisis de las desviaciones !!

( La manipulación nociva en el defecto )


" La obsesión por exiliarse en los vicios "

...La ocurrencia insaciable de un apetito maniaco...

= La parcialidad pusilánime hacia la inmovilidad =

* La fragilidad de temple *

- El romanticismo de ayer que golpea y alivia +

LOS LÍMITES INVISIBLES



No ha despertado el espiral
de insufribles noches precedentes,
el contrasentido firme de decencia
que depure en dirección verosímil
los nubarrones ennegrecidos
que siguen motivando el andar por las tinieblas.
La resistencia en un medio de calumnias
sólo fuerza temperamentos para la condena.
No se desplegará el vigor por la ofensa que obtendremos,
porque las debilidades que el cuerpo va cediendo,
se aprecian
como el simbolismo de dominio para unos
y de censura en cuanto a otros.

Las diferentes escenas que emergen
a partir de la autonomía intrínseca,
se destilan liberando rezagos timoratos
por todas las grietas carcomidas de los límites invisibles,
que el coste armónico supone sostener
a favor de esa integración disfuncional,
que sigue conservando la figura asociada
de opuestos destinos renovados,
que a cambio de sufrir -como lo hacen siempre-
están prolongando un enmascarado bienestar
que oculta una progresiva mortificación
precipitada en simulaciones aleatorias tan vitales
como cortinas abiertas hasta el extremo -del infinito y el cero-
que esclarecen el resplandor de la naturaleza por las ventanas,
cuando en el interior un grisáceo estado de sordidez
hace inviable traslucir
a seres herméticos que no pudieron ver la claridad a su debido tiempo;
por eso todavía siguen afiebrados de persecución
todavía siguen creyendo en la felicidad
por medio de objetos,
a costa de carcajadas impostadas sobre una mesa de desperdicios,
que fácilmente se disuelven
en la patética representación de los retratos.

No hay potestad de arriba
no hay obediencia de abajo,
el clima viciado ya desborda cualquier condición,
mientras los hechos corrompidos de albedrío
siguen consumándose en recurrentes oprobios
que nadie intenta detener,
porque asentir es un tránsito impasible
que no pretende levantar controversia
en estos días apáticos y de resignación
de un propósito subconsciente hacia una curiosa tolerancia
que se hace más holgada y más abstracta,
confundiéndolo todo
exteriorizando una insistencia de armonía
cuando los conflictos íntimos asoman
encausados por rebeldías e impunidades.

Ya no es posible objetar a medio camino,
porque la falta de inquietudes en la simpleza de la soledad
sigue motivando convencimientos errados
de fijación sin elemento y auxilio inmediato
para esas elecciones que cada persona necesita encubrir
por el orgullo pernicioso de insensatos juicios
que siguen encadenando un índice
donde puede ser todo posible y nada es mal visto.

viernes, mayo 24, 2013

CAUCE Y NEGACIÓN (Defecto)


EL PROPÓSITO EXTERIOR
QUE TODO LO CONDUCE,
Y LA ABDICACIÓN INTERIOR
SIEMPRE DESVIADA.

 

La pequeña embarcación
pasó nuevamente delante de mí [K***],
mostrándome la inercia que surge de pronto
-como en anteriores ocasiones de miseria-
después de sufrir adormecido por la imaginación infinita,
empero esta apatía dominante me mantiene insondable
en la margen de ensueños por toda la extensión enrarecida de la orilla.
No puedo salir adelante,
sólo retroceder en la condensación de tiempos remotos
hasta encontrar espectros donde las voces ya cesaron,
y la ruina posterior al encanto
ha dejado crudos temporales
que poco a poco fueron anulando
cualquier aliento posible.

Es necesario no dejar más palabras ensombrecidas,
quiero gritar desde el complejo de está inmovilidad
argumentos abruptos que logren atraer las miradas,
o exaltarme con el trasparente sinceramiento de virtudes emotivas
que allanen las ambigüedades,
aparten las vacilaciones que me entumecen,
sorteen los demonios de la herencia
y así queden explícitos mis secretos en un solo estallido
que al fin puedan impulsarme más allá,
por las regiones que imagino con cautela
donde alguien lo sé, me aguarda sin saberlo
me sigue insinuando su libertad en el reflejo del sol
a manos abundantes
y reinventando un universo.

miércoles, mayo 08, 2013

Interlude: PATRIMONIO DE HIELO


Los pasillos gélidos
revelándome la misma rutina de todos los vivos y todos los muertos,
tropezándose en la abdicación de la consciencia,
en la urgencia por ser monótonos sin levantar el ánimo,
y en la inmediatez autómata,
que hace invisible al superviviente melancólico,
huidizo de la incandescente espontaneidad
resumida en una breve paradoja.

martes, abril 30, 2013

EL INFIERNO DEL ALEPH



Se abren paso las intimidantes revelaciones
que parecían confinadas hasta el exterminio totalitario.
Se desgarran del oprobio esclareciendo sustanciales seres de utopía,
provenientes de tiempos remotos y de un solo lugar,
originado en el inframundo de éste preciso suelo
(El que hemos creado a imagen y semejanza)
totalmente expuesto al sufrimiento calamitoso,
que nadie ha podido ver a lo largo de las tribulaciones (sin meditar en el dolor);
porque los temporales siguieron trasladando la historia
hacia un punto más apócrifo,
en el cual se revertía la luz a un apocalíptico agujero sin fin,
consumando lo que todavía estaba edificándose
sobre la roca perentoria (el eje imaginario)
 rodeada por espectros ambulantes,
inconscientes de su misma muerte en la plenitud del día,
cuando el universo se tornaba uniforme […]
o en la paranoia nocturna,
cuando cada rincón segmentaba
una percepción escandalosa de terror,
por los instantes de perplejidad frente a los hechos contranatura,
que se revelaban tal cual una luz cegadora,
encendida para encandilar e impedir
 el testimonio oportuno del salvajismo voraz
de ese extraordinario siniestro oscurantista
sobre la genuina ciudad inmejorable,
fundada entre las ruinas mortuorias y ensangrentadas
de almas que habían vivido en el tormento permanente,
y que ahora despiertan de esa proscripción maldita
en una forma abyecta ominosa,
persuasiva a obtener de nosotros
la última esencia de luz auténtica,
que nos pueda devolver al despertar de una consciencia renovada.

LA IMPERFECTA IRONÍA DE ELVIRA (relato)


Al dejar caer el cajón de prendas íntimas delante del armario, Elvira se dio cuenta allí, de cuclillas, que cualquier flexión le producía un dolor agudo; levantó el rostro, quejándose de lo que ya no le asentaba bien y se encontró a ella misma en el espejo empotrado, padeciendo su desgracia y la ridiculez de su rostro retratándola como un payaso deprimente.
“Pero que vieja estoy”, meditó, asombrada por las patas de gallo y las arrugas de pergamino.
Sabía que no era para menos, expresar dolor a estas alturas de la vida no era ninguna novedad para una mujer infortunada, que sufría y padecía vivir infeliz en un cuartucho escalofriante, impregnado de moho, rodeado por un vecindario de delincuentes y vagabundos.
Sin darse cuenta se ahondaba su soledad por el umbral enfermizo de los sesenta años, y aunque ya iba desistiendo esa idea de enamorar, todavía recreaba esa belleza insinuante, que sabía reconstruir de los escombros.
Tenía que entender y aceptar que dejó de ser la damita engreída, coquetona de los bailes y las recepciones. A estas alturas no tenía más una figura de diosa, un semblante de ángel, una presencia deslumbrante; todo lo contrario, porque ni las cirugías le supieron disimular el carácter geriátrico y las formas aletargadas. Pero indudablemente fue su condición de madre en abandono, lo que cambió en ella su otrora buen gusto, por ese carnaval grotesco en que se había convertido con los años tugurizados en una retirada que prolongaba su caducidad. Y era eso precisamente, mantener en reserva a su hijo Ignacio, una carga agobiante, por unos tediosos y humillantes veintidós años, lo que la obligó a un completo anonimato. Ignacio, nació con síndrome de Down, quizá heredado por causa de la familia del padre (un coronel en retiro que la dejó por problemas de alcoholismo). Elvira desconocía en absoluto esos antecedentes, ella sólo se dedicaba aventurarse a los placeres y diversiones en esa juventud desenfrenada de apariencias y mentiras, hasta esos malditos treinta y tantos años en que se enamoró de ese tipo uniformado que le prometió todo lo que se le puede prometer a una mujer espléndida, y el cual la dejó al momento de enterarse que Elvira esperaba un hijo para él y que nacería en setiembre.
Ella lo planificó muy bien, y así sería su hijo, bello y primaveral, una perfecta muestra de los dos. Pero el tiempo es irónico, este mundo gira y nadie lo logra entender. Ignacio, al nacer, no le reincorpora la imagen erguida, alturada y de varón ejemplar como la del padre, sino un gran antagonismo a todo lo que ella aspiraba de perfección y belleza. Una jugada del destino en contra suya, a una vida dedicada a los vicios cegadores de la vanidad. Ignacio representaba el fruto desviado de todas sus negaciones y ella lo sabía, por eso lo trataba como lo trataba, como un pordiosero, un animal de corral, un pobre diablo hijo de algún don nadie, que ella prefería no mencionar. Calló desde entonces, pero acometía sin remordimiento contra Ignacio, era el blanco de todos sus desquites, de sus rabietas, de su bronca por no abortarlo, si por una ecografía habría sabido que sería así, enfermito, defectuoso, como le decían sus parientes, Elvira no hubiera dudado ni un momento en deshacerse de él, en sacarlo de su cuerpo como un espíritu maligno, por el método que fuera, para no perjudicar su figura y mantener esa fama de bella, soltera e inmaculada. Pero ya estaba hecho, no podía convertirse en una asesina con el hijo en brazos, habría que aceptarlo tal y como Dios lo había mandado, al fin y al cabo existen instituciones con gente especializada en brindarle los cuidados y la formación paciente para personas especiales como Ignacio, sólo se necesitaba de algún buen dinero para dejarlo en manos de aquellos bendecidos con ese virtuoso don; pero desde un principio Elvira se negó y se negó a que cualquier extraño lo tenga bajo su cuidado, sólo lo dejaba uno que otro fin de semana con su prima, quien también poseía buena mano y paciencia para esos menesteres repulsivos que Ignacio ponía a prueba.
En casa, la dedicación de Elvira hacia su hijo era fiel, pero era una constante degradación a todas sus acciones. Ella no tenía ni el mínimo arrepentimiento: después de largarlo de mala gana, golpearlo y tirarle cualquier objeto contundente, lo maldecía y lo hacía comer arrastrándole la cara por todo el plato cuando cometía el error de ensuciarse. De allí que pareciera un animalito en el patio trasero donde jugaba con la ropa abombada por la humedad de ese encierro. Nunca lo quiso educar, ni dejó que lo eduque alguien más, lo vestía como un estúpido y lo mandaba a que siga estropeando las cosas que había tirado al techo. Allí terminaba Ignacio, como un moribundo tirado en el suelo, con los mocos por toda la cara y la baba en la ropa. Elvira lo despertaba, tirándole un manazo en la cabeza para regresarlo a la rutina de humillaciones, antes de mandarlo a que viera la televisión diaria de nuestra sociedad, la cual sabía perfectamente que lo embrutecería y lo haría tal cual un retrasado mental.
Con el tiempo esta situación no había cambiado, Elvira recibía una pensión importante que prefería conservar en el banco y gastar lo mínimo en casa; a Ignacio le compraba ropa de mercadillo, y cada vez que enfermaba lo curaba con hierbas y uno que otro brebaje proveído por una viejita que vendía en el suelo al salir del mercado de abastos.
Detestaba salir, lo que antes lo hacía gustosa, y si lo hacía, era por una cuestión de asistir a su madre Agustina, que ya evidenciaba prolapso, y algunas veces para almorzar en casa de su prima, quien escuchaba sus quejas, lamentos, ocurrencias y quien veía acrecentar su vicio por el cigarrillo y sus manías de jalonearse el cabello, sacudir las manos al hablar y quedarse perpleja por largo rato en la ventana. Un largo trance para recordarlo todo y odiar cada cosa. Al margen de esas visitas y las compras obligatorias para el día a día, su desconexión con el mundo era casi total; se peleó con casi todos sus parientes y a los del padre de Ignacio, quienes le cerraron la puerta en la cara, les mentaba un discurso infatigable de improperios en plena calle, donde las palabras redundantes era reafirmarles lo gran hijos de puta que no habían dejado de ser.
Indudablemente era un desfogue y un ejercicio para probar como iba en desmedro su sentido común con las relaciones. Pero no le importaba en lo más mínimo, y menos la inquietaba pensar qué estaría haciendo Ignacio cuando ella no estaba, porque lo dejaba encerrado en la única habitación que tenía para los dos, sin comida, sin opción para ir al baño. Por eso cuando regresaba y lo encontraba sentado frente al televisor mirando las noticias, lo jaloneaba por haber orinado fuera del bacín destartalado que estaba debajo de la cama y por haber agarrado las cosas que antes la embellecían y que ella no se decidía en tirar a la basura.
Nadie recuerda haber visto a Elvira con Ignacio haciéndolo jugar en el parque o llevándolo a la escuela, sólo algunos la veían salir con él, uno que otro sábado muy temprano. Ella no quería que nadie más supiera que tenía un mongolito como hijo, y que por ello provocará pena y comentarios de los demás. Por eso Ignacio seguía en ese encierro que le daba vueltas, en la inmundicia orbitando para adormecerlo, en los gritos salpicados con saliva de su madre, en la sangre de la televisión alimentando los traumas por los años entumecidos en una resignación de tener una mamá así de despiadada y enajenada con él. Pareciera que en alguien especial como Ignacio eso lo hacía más débil y torpe cuando a su madre la tenía enfrente. No obstante, al pasar la medianoche, Ignacio en ocasiones se despertaba de súbito como huyendo de los demonios en las pesadillas, se sentaba en la cama, y quién sabría lo que estaría pensando cuando tenía a su madre indefensa y totalmente inconsciente en la cama contigua. Era un momento prolongado en ese silencio sepulcral esclarecido por la tenue luz que llegaba por la lámpara del patio que Elvira siempre dejaba prendida, claridad que se traslucía por esas cortinas pálidas y los garrotes que había hecho colocar para que no se pueda ni sacar la cabeza. Qué pensamientos lo tendrían entretenido después de padecer a diario los sufrimientos a los cuales le había arrastrado su madre, qué apetito noble le brotaba o que cuestión retorcida iba maquinando en esa capacidad simplista del blanco y negro proyectada en su cerebro. Cualquier persona normal hubiera tomado medidas radicales al tener edad suficiente para darse cuenta de las humillaciones y vejaciones, así fuera por su madre, al menos hubiera abandonado el hogar despotricando, pero Ignacio, un niño hecho hombre ya, qué se podía esperar de él, hasta buscaba abrazos y desprendía ternura cuando terminaba en un rincón. Pero más allá, qué sentimientos profundos lo iban preparando, que cosa lo impulsó a salir de la habitación un lunes de madrugada para dirigirse a la cocina y coger el cuchillo afilado que Elvira utilizaba para trozar el mondonguito de cual tanto gustaba, y luego regresar raudo hasta la habitación, como escapando de los fantasmas que querían atraparlo, y pararse al pie de la cama, donde los repliegues de las frazadas caían, para despertar a Elvira de un manotazo y hacerla girar boca arriba porque tenía resuelto gritarle “¡mala!” e introducirle lo más profundo la primera puñalada de las muchas que le introdujo, con el mismo cuchillo que ella también usaba para amenazarlo y hacerle recordar que todo era por culpa suya, que era un mal nacido.

lunes, abril 29, 2013

Domingo: NATURALEZA MUERTA


Nuevamente domingo por la tarde y los momentos prolongados de agonía frente a los objetos que alguna vez significaron una historia de emociones espontáneas convertidas al singular, cuando la existencia empezaba a desorientarse del sentido y volvía a agotarse el impulso del porvenir hasta degenerarse en el paso gélido de la apatía, como ruina de lo más noble.
Sufrir delante de lo indestructible es padecer resignación entre las manos que te han ocultado en ocasiones trémulas, dejando a tu rostro un desorden de facciones del cual pareces desbaratarte frente a las ventanas misteriosas de esa habitación sin salida.
Cuantas oportunidades obstruidas por tu blindaje, por el señorío de la elocuencia, cuando no hacía falta ventilar los errores que ahora son anécdota fría y que tú comprendiste cuando recapacitabas después de lamentos y aguaceros de tus mismos ojos. Mira ahora lo que has creado a tu alrededor, esa gran muestra de aprecio ornamentando expresivamente tenues formas y el ambiente simplista de austeridad que le dedicaron con altísimo valor a las superficies que mantenías allanadas sobre los recuerdos traumáticos ocultos en las paredes que manaban de sombras y que reanudan a visitarte en torno a esta dimensión turbulenta, que ha anulado la mitad de tus múltiples apariciones, como ese portarretratos que te contiene a ti únicamente, como si hubieras subsistido proyectando estética para sobreponerte a la deriva, después de quedar abandonado como si terminaran de repudiarte. 
Devuelta al sofá mientras las condiciones se tornan más desfavorables en soledad, ya no importa de qué color es el encanto desmejorado, a que te dedicas si alguien realmente le importa, puedes dar vueltas y retornar aunque no lo quieras y olvidar pretendiendo imaginar situaciones idílicas cuando ahora sabes que te encuentras vacío de corazón y oscuro de alma. Lo cierto es que llega el domingo como lo es hoy y la vida se desmorona a tu alrededor, esa fortaleza se quebranta, ese vigor se retrae en una aparente enfermedad que te hace ver fantasmal por la casa de los sueños. Quisieras que fuera diferente y no lo es, por el simple hecho que cada propósito es para un futuro inmediato, no hay vuelta atrás, no hay rincón apesadumbrado que te devuelva renovado hacia las alegrías que perdiste con el tiempo y la felicidad que centelleaba en los deleites al aire libre. Tu habitación se ensombrece cada vez un poco más, el silencio parece algo crónico, mientras las cortinas te provocan escalofríos, porque en los corredores quedaron espectrales muchos recuerdos que se siguen infiltrando sigilosamente por las cicatrices que se ve de tu vida anidada en una telaraña adherida al abandono.
Ya no será posible un esfuerzo más por un amanecer convaleciente, nadie quedará contigo, ¿alguien realmente te escucha?  ¡no!, el dolor se disipa con el agua que se desperdicia y la voluntad -ese poder traducido en el  voluntario-  no te responde, sigues girando y nada se resuelve frente a todos los espejos que intentan revelarte las continuas tribulaciones, persuadirte para envolverte en una paranoia de voces que siguen fluyendo desde antes hasta éste instante, fotos chispeantes desde los cajones empolvados donde las escondes para remediarte con represión en alto sonido, con amargura y aullidos interiores que no cesan, y no logran desvanecer los residuos del candelabro que seguía avivando esperanzas, cuando la suerte parecía estar regada por el mismo cauce, el cual ya conoces muy bien.



BHONAZGUNN

sábado, abril 27, 2013

EXPERIMENTOS CON LA FALSEDAD


Las mentiras que debo sostener y los seres a quien no puedo dirigir las miradas que significan tanto, las palabras que no debo mencionar, ni los gestos que debo expresar. Debo seguir fingiendo en contra de mí, fingir, fingir, asegurarme de la avenencia, de la tranquilidad neutralizada, de esas alteraciones en cada desesperación, en cada  riesgo cuando la velocidad aumenta.
No dejaré de ser místico, de esconderme dentro de mí, de huir hacia dentro, de ocuparme del silencio y las artes inexplicables, de los secretos y de los espacios interpersonales por los cuales los sentidos se manifiestan y me alarman, me mantienen despierto hasta altas horas de la noche, con los libros encima y alrededor del reino del insomnio. Ocuparse de las lecturas, estar entre las líneas, olvidar los rostros deslumbrantes que dejó  el día, fingir indiscutiblemente con los miedos (los terrores absurdos), atribuir mensajes en código cuando las palabras del cuaderno de los apuntes se recrean, me ilusionan, todas en cuestiones giratorias colisionan:
No será mañana lo imposible, será imposible sin descansar llegar hasta mañana.
He visto mi propio invento, las características de la realidad son muy expuestas.
Sigo mintiendo a pierna suelta y erguido mostrando las buenas maneras.
Andan ciegos, camuflándose en el fracaso, continuando los escritos de anteriores ilusionistas.
La vida siempre es más dinámica que sus propias negligencias.
He conocido más mentiras, las que siempre les conquistan, las que siempre les atormentan, las que siempre les acogen cuando nadie más les acoge. Oportunistas de campo, milagros miserables, consecuencia pútrida, es toda esta aldea a la que me refiero.
Mi artista favorito, es aquel antinacionalista, aquel que ya no soporta la formación patriótica sin neuronas y el fervor de las mentiras acercándonos al retraso por complacer sin sentirlo.

jueves, abril 11, 2013

CUALES SON LOS PENSAMIENTOS, CUANDO HABLO DE CORRER


Debes correr lo más rápido posible, hasta activar ese interruptor que te haga resucitar. Tu cuerpo no obedece, aumenta más la velocidad hasta que el sudor te empape, ¡sigue!, ¡sigue!, estás muy cerca; jamás entenderás porque se apaga el espíritu cuando más lo necesitas, ¿la soledad te estará pasando factura?
Corre, ¿por qué paras?
El colorido del amanecer comienza a reconstruir los paisajes demolidos en la anterior oscuridad, ¿los ves?
Mientras sigues adelante vertiginoso, sin recordar los padecimientos, todo alrededor emerge en la obra magnífica del Creador. 
¿Sientes ahora tu voluntad?
Evoca toda la ira haciendo piruetas de imaginación, sincérate al fin, porque en verdad, si tu ritmo sigue menguado por las meditaciones que siguen debilitando tu temperamento (por el exiguo aprecio a tu esfuerzo), callarás, y entonces te conformarás con la seducción pusilánime que la comodidad modernista impone a las nuevas generaciones triviales. No querrás hacerte lento y esperar paciente a que los errores se compongan por arte de magia. Si te das cuenta, tirado en el suelo boca arriba, las nubes se mueven a una velocidad inverosímil. Nuestra velocidad sí que es un ridículo, por eso no deberías cansarte de ir sumando pasos en ese circuito que parece estúpido o hacia la alineación cardinal en el extremo eriazo de los parientes remotos. Peregrina superando tus propias limitaciones hasta encontrar las respuestas humanas en una alquimia distante y absurda. Las nubes no cesan su recorrido, esclarecen algo que parecía invisible, mírate en ese espejo, busca en la dinámica de la velocidad que atraviesa todas las épocas, esa fórmula consciente que se impone sobre el invariable Tiempo y hace entorpecer el rodaje incansable de su estructura.
Podrás sentir de inmediato en la resolución de tus acciones, escalofríos por todo el cuerpo, corrientes manipulando tu temperatura, aceleraciones indefinidas orientándolo todo hacia un bienestar excepcional, cuando en ese momento puedes estar soñando con agua.
Ahora las cosas parecen servirte al asomarte, no hay premura que valga, sientes el consenso en la intimidad para tolerar todos tus motivos de rebelión, por más que las ocupaciones sean prolongaciones para encerrarte en un tedio que no existe, el tiempo ha dejado de ser progresivo en un rango que te sigue a todo lugar. 
¡Salta lo más alto!
¡Esconde tu cuerpo en la hierba!
¡Estira tus extremidades!,
cuando te oyes de lejos,
cuando duermes dentro de ti,
¿Puedes sentir que esos son los verdaderos límites o son más distantes?

No dejes de correr, sigue firme hasta desgastar la superficie. El sentido de las cosas no se halla en una vuelta.

miércoles, marzo 13, 2013

CABELLO PINTADO / ROSTRO DESLUMBRANTE


Esclarecimiento de belleza,
dedicación a resaltarte sin importarme lo límites.
((Declaración de amor))
 sincerándonos con presencia e intimidad visual.
((Promesas e imaginación))
un mundo posible contigo,
si son tantas razones a aceptar que también para ti son verdad,
((Habrá revoluciones inspiradas por todas tus causas))
si comienzo no tendré descanso.
Siento todo lo que tengo y sé lo que puedo hacer.
No me importa ceder premuroso, quiero correr, pero encausado contigo.

sábado, marzo 09, 2013

EL SHOW MEDIÁTICO


— ¿Se te ocurre algo?
— Si bien la realidad ha disminuido su desborde de desgracias,
se me ocurre originar situaciones fuera de serie
que alimenten más la fatalidad de los ciudadanos.
— ¿Cómo así?
— Desmejorar el ánimo con el pesimismo, palidecer de goce por el dolor mortuorio, incrementar la carga de culpabilidad, parcializar los errores, empujar al público hacia el cargamontón, mentalizarlos con idioteces, convencerlos de la decadencia, desalentarlos para el esfuerzo, estimular la verborrea de cabaret y la demagogia del vividor, alentar las ocurrencias criollas, mofarse del justo, ridiculizar al virtuoso, minimizar los tecnisismos, no darle micrófono al especialista profesional, apiñarnos con palabras y diatriba para negar cualquier ciencia, incentivar el odio, la bronca no hacia el infractor sino hacia la tutela política.
— ¿Por qué ellos?
— Son visibles, el espectáculo malo o bueno deviene por su figura,
cada detalle merece cuestionamiento, en la vanguardia poco importa detenerse para estimar opiniones y determinar responsabilidades;
no venimos de una familia, nacemos en una elección y por eso estamos
en un constante encargo. En sus palabras somos víctimas en masa, 
inocentes de toda causa.
— ¿Lo de ellos no es populismo, y lo tuyo no es sensacionalismo? 
— Nos pisan los talones, hay presiones y climas de hostilidad,
no quiero entender nada, mis argumentos están sobre las mesa al alcance de todos, no he sido elegido en una sociedad abierta, he sido contratado a puertas cerradas, ahora mismo con el guión en mano podría disparar hacia cualquier lugar con los ojos vendados, podría elucubrar una mentira creíble, refrescando palabras, asintiendo desesperado para lograr los síntomas de repudio como griteríos, protestas, llantos,… ¿A quién creerán, a mí o a ellos?, mi voz se escucha en la radio, mi rostro está en horario estelar en televisión, mis opiniones se publican en los diarios, hago un resumen de todo eso en Internet, además de las miles de personas que me siguen en las redes sociales comentando y redireccionando mis ocurrencias y demás.

jueves, febrero 28, 2013

PREDILEXIÓN: Jamie Cullum / Back to the Ground

El piano cortó la tempestad... Los sonidos de la certidumbre circulan helicoidalmente como un registro emocional en el encanto y desencanto. En la apertura la bohemia, la improvisación apasionada que desea aligerar un compromiso, luego -lo relevante- una influencia jerárquica comienza a intentar el dominio con piezas sublimes, a jugar entre la batahola del sentimiento, complicando el sosiego con una expresión instrumental tan voluminosa, que consigue los niveles más acertados de percepción. El mundo se renueva, la estética florece de impresionismo, se abren caminos a elección y las sucesiones musicales con los motivos de iluminar...


ATROFISMOS XVI: ATEMPORAL



#Imagino las habitaciones vacías,
cuando la tarde se cubre de una bocanada gris
y el grifo gotea haciendo un eco agudo en el tragaluz, por el desperfecto que le causaron las manos de los que dejaron el libro negro en el último escalón.

#Los viajes son verosímiles, cuando es Sabbat y la temperatura decae en el horizonte recuerdo a Orson Wells en pleno invierno, agotado de público, mirando hacia el espacio infinito, alguna novedad que le atemorice como ese ambiente gótico.


#Contemplar se hace eterno. La indiferencia provoca prontitud en cada ocasión. Los días parecen instantes. El tiempo oscila momentos

#La inacción es un propósito de frecuencia habitual. En alguna dirección relativa la dinámica proporciona el sentido radical que necesita exteriorizar el poder del individuo.

#
─ ¿Conoces ese lugar?
─ Lo conozco.
─ ¿Lo recuerdas muy bien?
─ Lo recuerdo.
─ ¿Qué fue para ti?
─ El interior...

#¿A qué hora está la solución al enigma, en qué momento se alimenta el entusiasmo?, ¿cómo sentir el equilibrio cuando me dedico a la distracción y pienso al mismo tiempo en la creación de esas geometrías y realidades?

#Hay silencios que parece descomponer intimidades resguardadas por otros silencios.

#La duplicidad de las acciones, la matemática de la trayectoria, el sentido ecuacional, la interpretación alturada de lo que no se ve en la perspectiva.

#El significado de lo perceptible es abrupto. Las oscilaciones del mal son permanentes, no cesan los obstáculos para facilitar procesos de trámite, una a una aparece y complican lo que desde un planeamiento se presentaba llano.